martes, 25 de agosto de 2015

Video accidental

por mis 29 haré un video que exprese todo mi ser, todo lo ganado, lo aprendido, la certidumbre de vivir... :D

domingo, 22 de diciembre de 2013

Afelio

No amo. Ni a ti, ni a ti, ni a ti.
Amo el recuerdo o tal vez la esperanza.
La luz que entrará por una futura ventana.
Amo el tiempo que me ha dado la razón, la suerte que llega a mis manos no sé de dónde, y hay un padrino, sabes? un hombre que conoció la muerte. Amo por siempre ese apretón de manos como un trato secreto entre la gente que somos, que éramos, de verdad. Porque ahora habita entre las voces y el baile y mi amor su existencia.
Amo que tus ojos, sí, tus ojos, sean la promesa que nunca se cumple. Porque me recuerda el abandono al que estamos destinados y sometidos, algo que sentimos como un huequito en el esternón y con tanto acento en estas épocas de término y renacer. Amo el niño que no nació.
Amo que mi felicidad sea tan difícil, una especie de fantasma translúcido que me hace creer en su realidad pero se desploma apenas intento tocarlo. Porque interto tocarte y no, no puedo. Es lo único que no podré, quizá, hacer en este tiempo amado tan cortito y apretado que me tocó. Porque una premisa me dio el dios padre, "nunca digas no puedo", y todo se puede, y todo tiene solución, menos la muerte. Menos tú.

jueves, 24 de octubre de 2013

Pequeña gran verdad

El la mira
El la encuentra hermosa
El ha abandonado esta entraña
El ha renunciado al resurgimiento
a los ojitos brillantes de un anhelo
El la mira
El se siente intrigado por ella
Ella lo acepta
El llegara a amarla
y enterrara este pecho, partirá este corazón
lo hundirá sublime en los suelos húmedos
del mar
El se ha hecho tierra
El quiere ser tierra
Ella es tierra
El la sembrará
Porque para él ella será grandiosa, inmensa, total
y la imagen de lo pasado
será simplemente nada
como yo lo presentía
simple y llanamente una perla refundida
en el barro
El la sembrará
y esa germinación será el fin del mundo
en este organismo
que llamo yo


ahora cántamela tú, qué gracioso no?

sábado, 19 de octubre de 2013

Cuando un especímen humano se encuentra con otro especímen humano III

-¿Qué quieres?
-Me quiero ir
-¿A dónde?
-No sé, supongo que todos queremos escapar de algo.
-¿Y tú?
-Quiero esconder la cara. No quiero darle el gusto de que vuelva a mirarme la cara.
-Tanto así
-Tú no lo conoces
-¿Quién es?
-Es el don nadie más lindo del mundo.
-¿Y a donde te irás?
-A envejecer, a marchitarme, a pudrirme por dentro. Tengo el corazón completamente roto y supongo que tengo que aprender a vivir con eso.
-¿Te esperabas esto?
-No. Para nada. Uno sabe de sus mentiras, por supuesto que sí, uno en el fondo sabe cómo y en qué se está engañando. El problema conmigo es que no sé cuál es mi verdad.
-Por eso te quieres ir.
-A descubrir al menos una.
-Pero tú sabes que cuando de humanos se trata nada está científicamente probado.
-Yo he probado algo científicamente. Algo irrefutable. He comprobado para la ciencia del mundo que cuando un especímen humano se acerca tanto a otro especímen humano lo único que puede surgir entre ellos es amor.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Tierra plana

Un recorrido nocturno a propósito de un poema.
Un poema a propósito de la vida.
La Plaza San Martín de la ciudad de Lima.
Y el hombre que simplemente baila.



"Tierra plana", del poemario Cura de sueño de Gimena Vartu.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Tenía que pasar...

El inescrutable paso del tiempo, como dice un buen amigo. A lo que yo respondí con este videito.

 

jeje.

sábado, 3 de agosto de 2013

Tu amor es un sueño rancio

Mi nueva casa era muy grande. Varios amigos quisieron acompañarme en esa aventura llamada independencia. Tu cocina, tus ollas, tus cucharones, tu propio fuego. Había habitaciones que sobraban y un patio gigante donde podía hacer ejercicio. Esto atrajo como moscas a las chicas nuevaoleras que se ejercitan matutinamente en mallas con música de fondo, sobre colchonetas. Entonces, llamo ella. La amiga menudita de rizos castaños, de mirada dulzona. Amiga, ¿tú crees que me pueda quedar un par de meses en tu casa?, mientras encuentro algo, lo que pasa es que es urgente que salga de la casa de mis padres, tú entiendes. Claro, por supuesto que sí, le dije. Pero, pucha, durante el tiempo que te quedes sería bueno que pagues al menos tu consumo, la luz, el agua, porfa. De todas maneras, me dijo, y también me encargare de tener siembre la nevera llena, y culmino la frase con sus risitas cerradas que la hacían ver tan simpática.

Así pasaron algunas semanas. Nunca habíamos sido íntimas, así que tratábamos, cada una, de mantener nuestro espacio. No recuerdo que alguna vez hayamos coincidido ambas en la sala, por ejemplo. Si la encontraba viendo televisión al llegar a casa, la saludaba y pasaba de largo a mi cuarto. Cuando ella me veía a mí en la misma situación, también se iba derechito a su cubil. Pero siempre con sonrisas y palabritas de cortesía, por supuesto. Lo que si hacíamos juntas era desayunar; solo en ese tiempo breve de la mañana aprovechábamos para actualizarnos un poco sobre nuestras respectivas existencias. ¿Encontraste algo ya? No, es muy difícil. Es que no quiero irme a un cuartito sino a un minidepa. Tú has tenido suerte de encontrar esta casota.

Entonces ocurrió. Una noche que llegaba sin avisar, creo que me iba de viaje pero se me olvidó algo y tuve que regresar a la casa, o más bien regresaba de ese viaje antes de tiempo, no lo sé, la cosa es que al llegar encontré todo con las luces apagadas y dos voces femeninas murmurando en la penumbra que se formaba al fondo del pasillo, donde quedaba el cuarto de mi menuda amiga. No quise pecar de indiscreta, por un segundo pensé en que no debía inmiscuirme en su vida pero algo en el tono de voz de la otra tipa me hizo querer mirar hacia dentro, tenía que ver quién estaba ahí, quién estaba en el cuarto de mi huésped, en mi casa. Y era ella. La blasfema. La alucinada arti, la quimérica chica de vanguardia, la novia de mi ex.

¡Qué mierda haces acá conchetumadre!, fue lo primero que pensé en gritar, pero no le iba a dar el gusto de ver el gesto de furia en mi cara, ni la amargura en mis ojos.

-Disculpa, ¿qué hace ella acá?
-Gimena...-dijo la fugitiva con sorpresa.
-Ay, amiga, lo siento...
-Cuál lo siento, ¡cuál lo siento! cómo pudiste meter a esta... a mi casa, yo te acepté con toda la confianza y tú...
-Déjame que te explique...
-¿Así me pagas? ¿Metiendo a esta indeseable a mi propia casa?
-Es que la pobrecita no tenía a donde ir, tienes que entender, me lo pidió por favor, está mal, mírala, no tiene a donde ir.
-Lo siento, no puedo aceptar su presencia aquí, tú lo suponías, de hecho que lo suponías, por eso no me dijiste nada...
-Amiga, iba a ser por unos días nada más.
-Será mejor que te vayas. Las dos se tienen que ir. Pero tú primero. Ahorita, vamos, recoge tus mugrientas cosas y te me largas. Ahorita. ¡Ahorita!
-Gimena, amiguita, no te pongas así, piensa un poco
-No, que se vaya, ¡que se vaya inmediatamente!
-Está bien, dulce, ya me voy, no te hagas líos con esta, ya me voy, dulce.
-¡Cuál "esta"! ¡Cuál "esta" conchetumadre, estás pisando mi casa!

Y se armó el despelote. Se la tenía jurada, no me pude aguantar: era una deuda de años. Nos cogimos de los cabellos (casualmente ambas los tenemos largos), y nos fuimos al suelo mientras mi ex amiga, la menuda, gritaba e intentaba inútilmente separarnos. Con mis uñas largas le metía manotazos en la cara, ella me dejaba amoratadas las piernas con sus botas. La mordí, la arañé, el peso de mi cuerpo le ganaba porque era también menuda, como mi ex amiga... sí, las dos se parecían mucho con sus rizos castaños y su tez clara y su risita simpática y sus ojos vivaces. Eran muy semejantes. Como si fueran hermanas gemelas. ¿Qué es esto? Me puse de pie. La indeseable aprovechó mi distracción para sacar una correa de no sé donde y empezar a dar de latigazos, se había convertido en una especie de hidra horripilante con escamas por todo el cuerpo en lugar de piel y unos ojos rojos encendidos en llamas de puro ardor rabioso. Estaba muy molesta y se elevaba hacia el cielo apoyándose en su cola, para poder ganar altura. Comenzó a hablar el lenguaje gorgojeante que seguramente tendría el más espeluznante animal mitológico. Era una hembra muy muy molesta. Sin embargo yo la entendía claramente y escapaba de sus latigazos como si estuviera saltando la soga, así de fácil.

¡Qué culpa tengo yo de que el idiota ese te haya dejado y no tengas a donde ir! ¡Qué culpa tengo yo, frustrada de mierda, de que lo hayas convertido en tu vida y que ahora que estás sin él sientas que estás muerta! ¡Qué culpa tengo yo de que nunca hayas aprendido a estar sola!

El monstruo soltó el látigo después de mi última frase. Solo en ese momento pude ver que estaba llorando. En un par de segundos se esfumó por la ventana, tal cual si aconteciera en pasar una simple y sencilla brisa o ráfaga de aire.

-----------------------------------------------------

Tu amor es un sueño rancio
pero andar con el corazón destrozado
se ha vuelto en estos tiempos un estado natural
por eso, en función a, así, de acuerdo con, 
voy a desilusionarme de ti
ya, finalmente
mi alma descongela su paciencia
en pos a poseerte

Para este post con mil claves, desde el titulo hasta esta hermosa canción:

Autosuficiencia, de Parálisis Permanente :P