sábado, 19 de octubre de 2013

Cuando un especímen humano se encuentra con otro especímen humano III

-¿Qué quieres?
-Me quiero ir
-¿A dónde?
-No sé, supongo que todos queremos escapar de algo.
-¿Y tú?
-Quiero esconder la cara. No quiero darle el gusto de que vuelva a mirarme la cara.
-Tanto así
-Tú no lo conoces
-¿Quién es?
-Es el don nadie más lindo del mundo.
-¿Y a donde te irás?
-A envejecer, a marchitarme, a pudrirme por dentro. Tengo el corazón completamente roto y supongo que tengo que aprender a vivir con eso.
-¿Te esperabas esto?
-No. Para nada. Uno sabe de sus mentiras, por supuesto que sí, uno en el fondo sabe cómo y en qué se está engañando. El problema conmigo es que no sé cuál es mi verdad.
-Por eso te quieres ir.
-A descubrir al menos una.
-Pero tú sabes que cuando de humanos se trata nada está científicamente probado.
-Yo he probado algo científicamente. Algo irrefutable. He comprobado para la ciencia del mundo que cuando un especímen humano se acerca tanto a otro especímen humano lo único que puede surgir entre ellos es amor.

No hay comentarios: