Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2013

Aún quedan ejemplares de Cura de sueño


Cura de sueño es el poemario que publiqué hace unos meses, está disponible en:

-Librería Inestable, calle Porta 185 "B" Miraflores. Lunes a sábado de 2 a 7 pm.


-Librería El Virrey, Calle Bolognesi 510 (Óvalo Bolognesi), Miraflores.

-Librería La Casa Verde. Av. Miguel Dasso No. 111 (alt. cuadra 12 Camino Real), San Isidro.

-Con descuento especial en el stand C-28 de la feria de libros Amazonas (Jr. Amazonas 401, Barrios Altos), preguntar por Gustavo Trujillo.

....................................................................

La destrucción o el amor

A propósito de poesía y poemas y literatura y pájaros y sueños, comparto este corto en homenaje al poeta Vicente Aleixandre, donde participé con algo de performance. 


(El corto fue presentado el 26 de abril del 2013 en el Centro Cultural de España, al celebrarse 115 años del nacimiento de Aleixandre)

"Y en medio del dolor y de la alegría, créeme, hay algo en mí que me salva de mi propia destrucción o abandono, del desmoronamiento ante la ciega inutilidad del vivir, y es la relampagueante conciencia súbita de que yo soy expresión también, completamente incontrolable, de las fuerzas oscuras de la vida, tan poderoso, tan vital, tan irremediable como aquel hermoso árbol, como aquella arrulladora montaña".





La Destrucción o el amor: Homenaje a Vicente Aleixandre (320 MG) from Diego Lazarte Chinchay on Vimeo.

viernes, 10 de mayo de 2013

Soy un César


Su sabiduría: Para qué te metes tantas cosas a la cabeza si al final te vas a morir.

Saber que la vida es algo transitorio.

Su accionar: Estos últimos tres días he estado echado en mi cuarto leyendo Crimen y castigo, solo me he levantado para comer o ir al baño. Está de la putamadre el libro. Cuando termine me traes otro. ¿Vamos a bañarnos?

Recuerdo a un profesor medio semidios que nos dijo alguna vez: y lograr lo que cada literato anhela en el fondo de su corazon: leer tirado de panza en la cama lo que le de la gana.

Amor, si estás leyendo esto: Ha concluido, por fin. Ahora soy como tú. Siento que por fin estoy ejerciendo, en estos días que comienzan a ser fríos. Ya no me preocupo a penas por el alimento, así como tú, me urge pero lo tengo de manos que me aman.

I'm a Bird of Paradise.

Y no sé qué pasará. No sé si me envileceré como tú lo hiciste, si empezaré a odiar a todo el mundo, a maldecirlo de verdad. Solo se que estoy acá, encerrada así como tú, con las manos vacías, más no sé.

La promesa de vernos en invierno, ¿recuerdas? Seremos novios en invierno, nos daremos un beso cuando haga bastante frio.

Te daré ese beso amor, pero aquí, dentro, muy dentro.

Voy a quedarme encerrada acá los próximos diez años, a ver qué pasa.

(A propósito del post Dedicado a todos los perros envenenados y a todos los gatos atropellados, sobretodo a propósito del video de este post, vean por favor el videooooo!!!!!!- se llama El código de Moisés)





sábado, 21 de julio de 2012

Peregrina

Creer que se trata de un viaje de aventuras
donde el sueño gobierna

Los parpados con alas
y la piel persiguiendo el color verde oscuro de una casa
para poder sobrevivir a esta jornada
una casa donde habita el amor
con ojos de frio mar taciturno

Es lo que queremos
pero su ausencia nos revitaliza
nos abre cada poro en pos del deseo
y la felicidad se llama
una casa verde
de eternas puertas cerradas.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Reseña de teatro

La fiesta de cumpleaños, del Nobel Harold Pinter, dirigida por Chela de Ferrari. Temporada en la Plaza Isil. A verla, esta increible, desentraña el misterio tú mismo.

Viernes 11 de noviembre del 2011
LA FIESTA DE CUMPLEAÑOS
Una cotidianidad distorsionada. Lo único que sabemos del huésped es que es un pianista “fracasado”. La dueña de la pensión, por su parte, es una anciana con la ternura de una niña, servil y maternal, sin dejar de tener ciertos toques eróticos. En un escenario impecable que va llenándose de moho, la aparición de dos sujetos enternados desencadena el conflicto. ¿Quiénes son? Antes de la fiesta de cumpleaños organizada para el pianista, lo interrogan a solas como si se tratara de un fugitivo, un delincuente, un amante desertor. Ningún espectador podría afirmar o negar tales acusaciones; tal vez su único delito sea haber permanecido un año en la más absoluta abulia. Tampoco se sabe de dónde llegaron estos “agentes” enternados, si persiguen una causa justa o a quién obedecen. La ambigüedad y el absurdo hayan su origen, sobretodo, en la neutralidad de su carácter. Es un acierto de Chela de Ferrari, la directora, el no haberlos presentado siniestros desde el principio; la maldad asusta, pero más asusta el no saber. En la fiesta, por ejemplo, el momento más tenebroso ocurre al apagarse las luces, cuando solo reconocemos a los personajes por sus voces, y sus gritos.

Así, la obra cuenta con cierto misterio que se mantiene hacia el final: el pianista es arrancado de su desidia, de la cómoda pensión, de su “fracaso”, pero sin poder hablar. El dueño de la pensión no pudo impedir que los “agentes” se lo llevaran, solo atinó a gritarle: “No dejes que te digan lo que tienes que hacer”.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Reseña de teatro

Cosecha (Trilogía de las altas llanuras), obra de David Wright Crawford, con la dirección de Francisco Lombardi, temporada hasta diciembre en la Alianza Francesa.

Lunes 31 de octubre del 2011
COSECHA (TRILOGÍA DE LAS ALTAS LLANURAS)
Un hombre que no puede renunciar a sus raíces, que nació en una granja y siente que lo más natural es morir en ella. Una esposa que lo ama pero no ama la granja tanto como él. Cosecha es una obra de personajes realistas, enfrentados entre sí. En un contexto en el que la experimentación teatral (en la dramaturgia y en la interpretación actoral) se ha vuelto un denominador común, una obra realista de personajes que no se enmarcan en una vivencia cultural cercana a la peruana, se torna por lo menos imprevista. De la obra, sin embargo, un espectador atento podrá rescatar ideas acerca de la vida aunque la experiencia estética no resulte tan atractiva. El escenario no se mueve ni se manejan mayores efectos de luces en los tres cuadros que representan la vida de este hombre en su juventud, en su madurez y en su vejez. Pero este estatismo está muy de acuerdo, precisamente, al estatismo del hombre. Y es que cuando uno ama una idea, una tierra, una persona, cumplir el sueño es permanecer a su lado. La cosecha será, entonces, una buena cosecha.
Lo que sí cambia son los actores que interpretan al hombre, otorgándole un rasgo personal particular en cada cuadro. Y un nuevo rostro que aún sigue mirando con amor la granja. Tal permanencia en el tiempo a pesar de los rostros es lo que llega a conmover: se percibe el sentido de lo trascendente. Lombardi quizá se ha preguntado a qué tipo de público está dirigida la puesta, una lástima sería que su formato limite a un público joven.

domingo, 16 de octubre de 2011

CARTA AL AMIGO PUQUIANO

CRÓNICA DE UN RECORRIDO POR LA RUTA ARGUEDAS o de cómo conocimos a su amigo Demetrio Ramírez.

“No olvido los formidables días que pasamos juntos en esa nuestra santa tierra, cuando me auxiliaste a hacer el estudio de la Sequia”, así comienza la carta que José María Arguedas mandara el 20 de octubre de 1966 a su amigo puquiano Demetrio Ramírez. Un hombre que a sus 90 años tampoco olvida; al contrario, los recuerdos del amauta aparecen tan vívidos en su memoria como los de aquel día en que, por primera vez, un automóvil surgía por la reciente inaugurada carretera del pueblo ayacuchano de Puquio.

Los indios comuneros puquianos construyeron 150 km de carretera en tan solo 28 días; mientras Arguedas se convertía en testigo clave de esa fuerza desplegada, Don Demetrio, a sus cinco años, se escapaba del patio de su casa para ver la maravilla de marca Hudson, color plomo, cuya bocina sonaba como un burro: "¡qué feria ni feria!, ¡qué fiesta ni fiesta!, ¡eso era gente!". El pueblo entero observaba el automóvil entre empujones.

Conocimos a Don Demetrio Ramírez en Puquio, pero nuestro itinerario arguediano comenzó antes. Fuimos tres los sanmarquinos interesados en recoger parte de los pasos de Arguedas por la sierra central: Gustavo Gutiérrez, comunicador social, Sergio Ccencho y María Inés Vargas, de literatura. Nos conocimos en el Teatro Universitario hace algunos años y compartimos el interés por la obra de Arguedas, al punto que hace poco se realizó, junto a otros compañeros, un performance denominado Kachkaniraqmi, basado íntegramente en sus textos. Kachkaniraqmi se presentó en La Casa de la Literatura, al inaugurarse la exposición por el centenario del natalicio de Arguedas.

Puede convertirse en un estimable circuito cultural lo que llegamos a denominar “ruta Arguedas”. Ya nos habíamos informado que en San Juan, el pueblito donde el amauta vivió de niño, era muy difícil encontrar un hospedaje o transporte; por ello, la parada debía ser en el distrito de Lucanas. Allí alquilaríamos un taxi, pero ¿dejar nuestras cosas en el auto mientras bajamos a reconocer los escenarios del cuento "Agua"? Nos habían informado, también, que no habría ningún peligro pues en dichos pueblos ayacuchanos, a pesar de la violencia vivida, no hay maldad o, en palabras arguedianas, no hay rabia en los corazones. Contratamos a Virgilio, un excelente taxista-guía que nos llevó en su auto hasta las profundidades infernales del cerro Chitulla. Sí, Virgilio fue nuestra Beatriz.

Y nuestro mejor mapa, el cuento “Agua” de Arguedas:

"— ¿Y Chitulla? A su barriga seguro entran cuatro Kanraras.

Los indios miraban a uno y otro cerro, los comparaban, serios, como si estuvieran viendo a dos hombres (…) Las quebradas de Viseca y Ak’ola contestaban desde lejos el relincho de los comuneros.

—Viseca grita más fuerte.

— ¡Claro pues! Viseca es quebrada padre; el tayta Chitulla es su patrón; de Ak’ola es Kanrara nomás.”

No es exagerado lo de “profundidades infernales”. Al pie del cerro Chitulla hay socavones de una antigua mina; el cerro, receloso de los tesoros extraídos por hombres desagradecidos, ha hecho morir a varios con convulsiones y emanando sangre por la boca. Para acercarnos con respeto, nos aconsejaron ofrecer un tinkachu o pagapu. Fue lo primero que hicimos al llegar a la Hacienda de Viseca, ubicada a orillas del río Viseca y al pie del Chitulla. En sus tobillos –es una montaña imponente–, le ofrecimos vino, hojitas de coca y cigarros.

Hay iniciativas municipales para poner en valor la Hacienda de Viseca. Ahora luce abandonado este lugar donde Arguedas se iba a jugar de niño. Virgilio nos explicó que el techo de una de las habitaciones se ha reconstruido hace poco, que la total reconstrucción y la apertura de la hacienda como una casa-museo es algo que él espera pues le han pedido hacer esta ruta ya varias veces. Recorrimos el pueblo minero de Uteq, que Arguedas cariñosamente llama Uteqpampita, y luego el morro de Santa Bárbara, ahí donde al final del cuento “Agua” el niño Ernesto grita, mirando al tayta Chitulla: “¡que se mueran los principales de todas partes!”.

Ya en San Juan, nos dirigimos a la casa de la madrastra. El dueño nos explicó: "Arguedas vivió aquí pero esta no es su casa". Sin embargo, el patio está adornado con motivos del centenario. El dueño ha recibido visitas hasta de japoneses, y el interés que tiene la casa lo ha impulsado a conservar ese patio aunque no cuente con ningún apoyo municipal. El pueblito de San Juan luce tranquilo y apocado, tal vez como lo retrata Arguedas en su cuento “Agua”, con el mismo revestimiento interior aunque las columnas de la plaza se hayan derribado hace años.




Antes de despedirse, Virgilio nos dejó en el paraíso: Puquio. No porque sea el lugar más modernizado, sino por la vivacidad pacífica de las personas y, sobretodo, porque allí conocimos más de Arguedas que muros, patios, ríos o montañas: su gente. Para empezar, la entrañable amabilidad de Don Demetrio Ramírez sumada a la de sus hijos Raúl y Serafín, quienes después de contarnos sobre Arguedas y mostrarnos la carta, refrescaron nuestras gargantas con el licor dulce de la cerveza y la amistad. Don Demetrio nos contó que tenía un montón de cartas y postales de Arguedas, pero que en los años de conflicto los tuvo que quemar para no ser sorprendido con ellas en el “rastreo”, ser apresado, despojado de sus hijos y tal vez desaparecido. La carta que nos mostró fue la única sobreviviente. En ella, Arguedas solicita a su amigo puquiano albergar a los doctores franceses Chevallier y Piel, quienes estudiarán los despojos de tierras que los mistis ejecutaron a los comuneros para conformar las grandes haciendas, a inicios del siglo XX.

La fuerza y la generosidad están en Puquio, tal como lo señalara Arguedas, a pesar de los muchos años transcurridos. ¿Cómo llegamos a Don Demetrio? Gracias a la gente. La muchacha que nos vendió los pasajes a Andahuaylas (donde teníamos nuestro próximo destino), nos presentó a un profesor quien a su vez nos habló de Don Demetrio; la muchacha llamó a alguien por teléfono y luego dijo "sí está en su casa, visítenlo".

La cordialidad, sin embargo, no exime a los puquianos de un mea culpa al no recordar los huaynos antiguos que Arguedas grabó. En la Peña Kuyayqy Puquio sucedió así cuando pedimos que tocaran alguno de esos huaynos, el maestro de ceremonias declaró el mea culpa: “Y nos preguntan muchos temas de José María Arguedas, pero hay cositas que nosotros, a pesar que somos puquianos, no lo sabemos, hay una incógnita interesante que vamos a tener que estudiarlo.”

Puquio fue el paraíso porque, además, logramos vivir en carne propia la Fiesta del Agua o de la Sequia, la fiesta que Arguedas contempló. El ritual de los auquis o sacerdotes, los juegos escénicos de los llamichas con los negritos, la destreza de los danzantes de tijera, el vigor de los músicos y las melodías del violín y del arpa, el baile de los hombres y mujeres haciendo retumbar el suelo del mundo. Arguedas, ¿el telúrico?, no; Arguedas el que conoció el valor de la vida original.







No sería descabellado institucionalizar una “ruta Arguedas” que pase la segunda semana de setiembre por Puquio, para que el visitante disfrute y aprecie la cultura andina en su más íntima expresión. Una ruta que luego pase por Abancay o vaya hasta Andahuaylas, como hicimos nosotros. En este último destino asistimos a la Feria de Andahuaylas, que abre los domingos y es la más grande del sur del Perú. Luego, dos hitos nos esperaban: la tumba y la Casa Arguedas. La municipalidad de Andahuaylas es la que más se ha preocupado por establecer el paso arguediano; la tumba yace en un complejo monumental ubicado en el centro de la ciudad y la Casa Arguedas ya se institucionalizó, entre otras dos que dicen también haber albergado al amauta. En aquella casa vivió hasta los dos años de edad, se presume, antes de irse donde la madrastra, en San Juan. Después de un emotivo encuentro con sus restos –y de aseverar con nuestra llegada lo señalado en el epígrafe: Llaqtaypiñam Kachkani–, la Casa Arguedas fue nuestro último lugar de visita; llegar ahí significó el fin de nuestra ruta pero también un retorno a lo que fue su punto de partida, un preciado retorno, cien años después.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Reseñas de teatro, dos obras dos!

Los gigantes de la montaña, obra inconclusa de Luigi Pirandello en la versión del Carlos Riboty, presentada en el XII Festival Internacional de Teatro de Grupo. Y Criadero, instrucciones para (NO) crecer de Mariana de Althaus, que regresa a temporada el 9 de noviembre en el CCPUCP, todos los miércoles de noviembre y diciembre.

Ahora las notas saldrán cada dos semanas. Este viernes: Hormigas de Jaime Nieto, en la Página cultural de La Répública.

Viernes 16 de setiembre del 2011
LOS GIGANTES DE LA MONTAÑA
En su obra inconclusa, Los gigantes de la montaña, Pirandello plantea el conflicto entre el artista teatral y la sociedad, en el momento de crisis que significó la gran acogida del cinematógrafo. La propuesta que nos presenta Carlos Riboty soslaya o, mejor dicho, sobrepone a esta crisis, ya superada, un nuevo trance: la aceptación o comprensión de lo indígena. Como él mismo confiesa, ha seguido experimentando en la construcción –o intento de conclusión– del texto original, que en sí mismo ya es metafórico, onírico y experimental.
¿Lo indígena se relaciona al arte actoral? En el argumento, los actores de la compañía han emigrado hasta la montaña para poder realizar una obra teatral, pero ahí se encuentran con los “gigantes”, nunca aparecen pero pueden llamarse incomprensión y censura. En ese sentido, que lo indígena sea lo que se confronte a ese tácito “gigante de la montaña” no es algo tan descabellado. Pero esta conclusión es solo superficial.
Después de un arduo entrenamiento, el actor es capaz de transmitir verdad con su única herramienta: su propio cuerpo. Ahí reside su arte. El indígena, en sus ritos y ceremonias origina una verdad ancestral, mítica. Ambos aprecian de forma similar la fuerza natural, la fuerza del cuerpo, la fuerza de la vida. He ahí la conclusión profunda que justifica el interesante y agradable trabajo de Riboty, donde destaca la actuación de Rocío Antero-Cabrera.


Viernes 30 de setiembre del 2011
CRIADERO, INSTRUCCIONES PARA (NO) CRECER
Una de las cosas interesantes que tiene Criadero es el haber identificado un nuevo estereotipo femenino: la mujer maravilla. Se trata de aquella que quiere hacerlo todo y siente el deber de serlo todo. Sexy, exitosa profesionalmente, buena madre, idónea ama de casa, seguir hermosa, no descuidar a la pareja, etc.
Las historias se arman desde las experiencias personales de las tres actrices, que en buena cuenta son los testimonios del prototipo de “mujer maravilla” que cada una se formó. No hay acción dramática ni personajes en un sentido estricto, asistimos a la narración teatralizada de cómo las actrices fueron criadas y luego cómo criaron.
La obra se nutre con abundante escenografía, elementos que plásticamente la sostienen. Música en vivo, imagen y video. Es vistosa como una performance, con un momento de clímax en el que se declara a veces quisiera escapar y la misma directora entra a bailar en escena. Las historias son tiernas en sí mismas, un niño siempre es tierno y el amor filial da de lleno en el sentimentalismo.
Así, De Althaus expone nuevamente el tema de la maternidad como algo crucial en la vida de la mujer. En este caso, en la vida de aquella que pretende ser una mujer maravilla. La maternidad es algo que una aspirante a mujer maravilla tiene que perdonarse. Ojalá De Althaus nos sorprenda con una nueva temática en su próxima entrega y esquive, en lo posible, la peligrosa tentación de caer en lo trillado.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Reseñas de teatro, dos obras dos!

Dos obras muy interesantes, tan distintas pero recomendables ambas. Creo que la primera aún sigue en cartelera. Transcribo tal como salio en el diario, un poco tarde porque estuve de viaje.

Viernes 26 de agosto del 2011
POR ACCIDENTE
Por accidente es una obra de hombres. Los seis personajes, interpretados todos de forma brillante, nos muestran el universo masculino con la inevitable presencia de la mujer como algo inmanente; vemos al criollo peruano actual debatirse entre el honor, el fracaso y la soledad.
En la realización también podemos reconocer que las coordenadas sociales han cambiado. Un “cholo” puede conducir un auto de lujo. Un “blanco” maneja, en cambio, un auto destartalado. Tras la accidental colisión que sufren ambos personajes, no se sabe quién choco a quien en aquella madrugada, a pesar del vigilante nocturno (o guachimán), del taxista cincuentón y del transeúnte gay que fueron testigos del accidente.
El auto, símbolo de poder predominantemente masculino, está ahora abollado. Tras de la magulladura, una mujer, “la mamá de mi hijo que me ha dicho chau”, “mi novia sanisidrina a la que quise impresionar con el auto de mi papa”. Un último personaje, el agente de seguros, es el hombre demiurgo que ordena el mundo.
Dirigida y escrita por Marisol Palacios, en lo último con la valiosa colaboración del actor y también director Alfonso Santisteban, Por accidente es una creación femenina que trasciende su género y es capaz de hacernos identificar en escena los valores masculinos sin la necesidad de personajes estereotipados: ni “galanes” ni “machos”, se nos revela que el hombre siente, de verdad siente.

Viernes 2 de setiembre del 2011
PEQUEÑAS INTERRUPCIONES
Dino y Ugo Ploh esperan noticias de su padre de 90 años que ha ido a la guerra. Simona, el cartero, con todo el aspecto lúdico de un arlequín, trae cartas desde la guerra. Pero estas cartas están en blanco. Empiezan las preguntas, ¿un hombre de noventa años a la guerra?, ¿no se está hablando acaso de otra cosa, una distancia que todos conocemos pero ninguno puede decir haber experimentado, acaso el más allá de la muerte?
Hasta que esto no termine de aclararse, cierto tedio se origina en el espectador que no entiende lo que está pasando. O que simplemente no está acostumbrado a las obras dramáticas que no tienen su referente en lo “real”. El primer cuadro, por lo tanto, desconcierta. El segundo cuadro es la imagen sublime de Ugo Ploh sobre la barca, con un árbol como velero. Habla a un almirante y ve leones sobre el mar, les dispara. Guerra. Esa imagen, escénicamente exquisita, nos encamina ya hacia el sentido. El segundo cuadro es el extravío dentro de la materia de los sueños, marca un hito entre lo onírico y lo que entendemos como real en la obra: Ugo Ploh irá a la guerra.
Así, en el tercer cuadro se abre paso al phatos, a lo que se siente sin explicaciones racionales, al clímax donde Dino Ploh enumera palabras una tras otra sin sentido. Y sin embargo, es aquí donde el espectador acentúa su capacidad de conmoverse, porque en el fondo entiende el absurdo de nacer solo para morir. ¿Por qué no realizar pequeñas interrupciones a esa línea tan fija? Interrumpir al almirante, al jefe, al gran otro, a Dios.

martes, 23 de agosto de 2011

Reseñas de teatro, dos obras dos....!!!

*En La República vengo publicando reseñas de teatro los días viernes. Obras aún en cartelera, teatro de Lima-Perú fresquito y pujante en la humilde opinión de su servidora Inés Vargas, literata, actriz y performer independiente. Transcribo aquí los textos ya publicados, el primero tal cual y el segundo con un extra que no alcanzó por el pequeño espacio de caracteres prediseñado para las notas.

viernes 12 de agosto del 2011
EN LA JUNGLA DE LAS CIUDADES
Queda solo este fin de semana para asistir a la experiencia avasallante que es En la jungla de las ciudades, puesta dirigida por Gisela Cárdenas e interpretada por un gran número de actores.
La obra es una de las primeras escritas por Bertolt Brecht, donde aún no aplica su concepto de teatro épico, tan crítico de la cuarta pared. Pero, como es esencialmente Brecth, no conmueve corazones sino cerebros, no hay tragedias individuales sino sociales, en las que el hombre cifra su existencia solo en pro a su vida comunitaria con otros hombres.
El chino pero exitoso capitalista Schlink reta al humilde trabajador resignado con su condición, George Garga. ¿Qué pasa cuando Garga es obligado por Schlink a no resignarse, a recibir como un regalo su fábrica de telas con todas las utilidades y propiedades? Ya no se trata solo de dinero, sino de integridad, de mantenerse en pie.
Acierta Gisela Cárdenas al no pretender hacer una versión de época de la obra. Los vestuarios y el escenario, que fluctúan entre lo de antaño y lo moderno irreverente, se vuelven una conmoción a los sentidos. Infatigable de principio a fin, incluso el intermedio es una sorpresa más, tal vez un poco exagerada. Algunas actuaciones dejaron que desear, algunos manejos de voz pudieron ser mejores. Pero Lucho Ramírez en el papel de Schlink es de lo más memorable. Así como el final, donde Cárdenas critica, a su manera, esa dichosa cuarta pared.


viernes 19 de agosto del 2011
ENTONCES ALICIA CAYÓ
Personajes entrañables, actuaciones idóneas, escenografía impecable, pero en Entonces Alicia cayó hay algo que no termina de cuajar. No se trata del tema de la paternidad, o de la maternidad, para ceñirnos con más propiedad a la trama de la obra, pues son tres mujeres las que se enfrentan a esta situación crucial en sus vidas. Alba, de 50 años, una famosa cantante que no tuvo hijos por decisión mutua con su esposo, descubre que él sí embarazó a su amante. Daniela, de 45 años, una dramaturga que hace una versión de Alicia en el país de las maravillas junto a su inquieta hija de 15 años, Paz. Y Alicia, una mujer de 40 que quiere embarazarse desesperadamente antes de cumplir 41 al día siguiente. Todas ellas están hospedadas en el hotel "Wonderland". Y todas sus historias son agradables, divertidas e interesantes, sobre todo al desarrollarse en escenas simultáneas, un buen efecto teatral.
Pero lo que no termina de cuajar o vislumbrarse es la directa alusión que se hace a la obra de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas, en el título. A pesar de que una protagonista se llame Alicia, a pesar de que el esposo de Alba, Basilio, tenga una barba de conejo, a pesar de Wonderland, de la puertita del minibar que alude a cuando Alicia se agiganta, de la obra que trabaja la dramaturga, etc. Estos detalles no transmiten el sentido de aventura mágica y lúdica que guarda cualquiera que ha leído o visto de alguna forma la obra de Lewis Carroll. Lo que nos ha querido entregar Mariana de Althaus es una metáfora, la del hoyo en el que cae Alicia como el hoyo en el que caen estas tres mujeres. Aquí la trama entra en conflicto con el referente bibliográfico: ¿qué relación tiene el tema de la maternidad con Alicia en el país de las maravillas? ¿únicamente que las protagonistas son mujeres? ¿La obra de Althaus seguiría siendo la misma si le quitáramos esos detalles sobrepuestos que justifican a fuerza el bonito título? Sí. La dramaturga pudo estar adaptando otra obra, Basilio pudo ser moreno, el minibar un bar normal, Alicia llamarse de otra forma, etc. Alicia en el país de las maravillas no deja de aparecer como un pretexto que básicamente da motivos escenográficos. Salvo, la atractiva puerilidad de Paz y el comportamiento desesperado (“voy a llegar tarde”) de Alicia, en relación a llegar tarde al embarazo.
Entonces Alicia cayó ganó el tercer concurso de dramaturgia del Británico. Los que vimos la imagen promocional, donde salen las tres protagonistas sosteniendo una llave gigante, esperábamos ver esta llave en la obra, o que se le hiciera justicia a lo que evidentemente sugería. La llave "mágica" nunca salió, país de las maravillas tampoco. Acá, Althaus nos da otra metáfora, en sus propias palabras: “País de las Maravillas, aquel estado del alma en el que aparecen las posibilidades, la ilusión, la sabiduría”. Si Lewis Carroll ya entendía su país de las maravillas como una metáfora, en Entonces Alicia cayó asistimos a la metáfora de la metáfora. La temporada va hasta el 12 de setiembre en el Teatro Británico (Jr. Bellavista 527, Miraflores).

lunes, 14 de marzo de 2011

Necesito dinero (última parte)

En el baño, la extraña mujer de pelo ensortijado llenó con agua un vaso sencillo que no tenía adornos ni tampoco la marca de fabricante. Roció al contenido pedacitos diminutos de algo que parecía vidrio y brillaba tanto como si fuesen cristales.

-¿Qué es eso?– preguntó Carmen.

-Lo usamos en Brasil…

Esperaron un momento observando dentro del vaso, hasta que alrededor de los cristales empezaron a crearse movimientos caprichosos que formaban tormentas, olas, remolinos y más signos de historia acuática. La adivina observaba muy atenta los cambios, elevando el vaso para mirar las profundidades del agua que se encontraba viva, agitada por una fuerza eléctrica. Su rostro, sin embargo, permaneció inmutable durante el proceso; cuando la materia dentro del vaso dejó de dar señales de variación en el movimiento puso éste sobre el lavatorio.

-Qué pena que estés tan cerca de tu muerte…

-¿Los tres remolinos que siguen ahí significan eso?

-Cuando ya no estés aquí ellos quedarán. No tardaron mucho en reaparecer… a eso me refiero.

-¿Reaparecer? No los vi cuando empezó a moverse el agua.

-Así sucede también al nacer…

-¿Por qué se siguen moviendo? ¡Me desespera!

-Siempre se han movido y nunca dejarán de hacerlo.

¿Tres remolinos? ¿Tres remolinos? El espejo no podía mentirle a Carmen, su rostro estaba desencajado y los ojos poseían una sombra roja indeleble; un insondable lastre vital se originó en la nuca, cierto dolor que hasta ese momento jamás le había pertenecido, un desbordante peso que fue depositándose en los hombros y en la espalda, el cuerpo, sabio como siempre, traspuso la tensión en nudos musculares que se generaban desde el esplenio derecho, viajaban por la escapula y se encrudecían en el trapecio: el lado derecho ardía. Pero no se iba a concluir el camino natural, no se iba a llorar delante de la desconocida ni permitirle a la intrusa con patrañas sobrenaturales arruinar el día felizmente planeado de una silenciadora de cuerpos. Fue moviendo lentamente su mano hasta topar el vaso que aún seguía cautivando con su íntegra magia, lo arrastró, lo arrastró hasta que cayó en la cavidad blanca estruendosamente.

- Es simplemente justicia, mueres porque matas.

- ¡Yo nunca he matado a nadie!

-Que te permitas hacer esto sólo demuestra que estás alejada del espíritu aunque creas lo contrario. Estabas cerca, tenías pautas dentro de ti, pero ahora se han evaporado, ahora estás hueca, obedeces a tu ser primario…

-¡No es cierto!

-Solo llenas tus intestinos.

-¿Hay más en la vida que eso, embustera?

Veo hacia la pared y no hay salida. Doy vueltas sobre mi cuerpo que es lo primero, una vez que muera no habrá nada, nada.... Me alejo, corro, ¡tengo que hacer el trabajo, eso es lo urgente!… Discúlpame por hacerte esperar, compañera, una loca enviada del cielo del infierno no sabía mi nombre pero me dijo que moriré pronto. Vamos rápido que por mi tontería se nos ha hecho tarde. Ya estamos en el taxi y ya puedo dejar de disimular ¿verdad? No soy una negociante con su bolsa de rafia azul y gigante, soy tu nueva cómplice, mi negocio necesita de manera imprescindible la bolsa pero para llenarla de algo concreto ahora que ya le vaciamos el aire. Cuando tengamos el bulto de verdad solo queda desaparecerlo, nada más. Pero no solo es por el dinero, son los ligamentos perfectos, las articulaciones tan maravillosamente diseñadas para el movimiento. Para ti es un simple trabajo, lo sé, pero para una escultora como yo… no sabes lo que esto significa para mí, poder apreciar en carne una mano, por ejemplo, ¿sabes cuántos huesitos y músculos debe tener una mano para poder moverse y reflejar una expresión vehemente aunque esté sin vida? El cuerpo es sabio, amiga, eso es lo que quiero representar en mi trabajo, el cuerpo es sabio, hace mucho tiempo plasmo ese concepto en materiales duros que perduren por toda la eternidad… aunque a veces me pregunto, amiga, ¿acaso hay eternidad?... Te miro el rostro, pareces cansada, hasta este momento vengo a conocer tu silencio, silenciadora. De todos modos, gracias por traerme. Llegamos, bien. ¿Ese es el tipo? Bien, que nos dé el adelanto, claro, son mil soles. ¿Dónde está el cuerpo? Oh, una dulce desnudez la de este hombre joven. Ya te conocen. Ya saben que no aceptas cuerpos con ropa, es más difícil deshacerse de ella, dices. Empecemos, enséñame por dónde cortar. Lo meteremos todo en la bolsa. Primero la cabeza…

miércoles, 9 de marzo de 2011

Teatro peruano de verdad

Este fin de semana cierran temporada dos obras de teatro que constituyen un verdadero teatro peruano. En el primer caso se trata de la puesta en escena de LOCK OUT, drama escrito hace casi un siglo por nuestro más emblemático poeta, César Vallejo, drama que por primera vez es representado por artistas peruanos. Ha pasado mucho tiempo desde que fue escrita, sin embargo la obra no se muestra totalmente desfasada ni por el tema ni por el lenguaje; para saltear este posible inconveniente, el montaje logra una interpretación moderna y dinámica, con el grado justo de grandilocuencia escénica que requiere esta obra teatral para conseguir la aceptación del espectador actual. Un trabajo que sorprende también por la juventud de su director, Carlos La Rosa. No dejen de verla, es la épica del obrero, un Vallejo moderno que no deja de ser Vallejo.

Por otro lado tenemos la exquisita SANGRE COMO FLORES, escrita por Eduardo Adrianzén y dirigida por Alberto Ísola, dos grandes del teatro peruano. La obra se basa en la vida de Federico García Lorca, haciendo hincapié en sus últimos años, después de su viaje a Nueva York. La ardua investigación histórica es evidente, incluso la asimilación del lenguaje lorquiano. El tema homosexual era insoslayable si de representar la vida del poeta se trataba: un grandioso poeta y dramaturgo cuya visión estética del mundo partía en gran parte de su sensibilidad homosexual, de ser y sentirse distinto. Las pasiones y los motivos vitales de Federico –la obra es tan íntima que después de verla uno se inclina a llamarlo simplemente por su nombre– se plasman en esta puesta con dulzura y amargura complementarias como caras de la misma moneda. Intensa de principio a fin, revalorando la diferencia que no se convierte necesariamente en marginalidad y representando la opresión para censurarla dentro de todos nosotros, SANGRE COMO FLORES no puede dejar de verse.

Estas dos obras cierran temporada este fin de semana. LOCK OUT se presenta en la Alianza Francesa de Miraflores y SANGRE COMO FLORES en el Icpna de Miraflores; es curioso que ambas puestas se presenten a menos de tres cuadras, concentrando a los peruanos a observar un trabajo teatral íntegramente peruano y a la vez universal a menos de tres cuadras. Aplausos.