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domingo, 16 de junio de 2013

Todo lo que hacemos es para siempre

En serio ya tiraste todo por la borda? Estas convencido de que nunca mas miraras hacia atrás buscando algo perdido, la promesa de algo, la esperanza de algo mas? como cuando eras niño... Aquí termino todo, entonces. Te conformas? eso es lo que pasa? te conformas y crees que lo que estas viviendo es la felicidad, que no puede haber nada mas allá de los miserables ocho metros cuadrados de tu habitación, de esas tardes calurosas en pleno invierno gracias al roce tibio de los cuerpos? Hasta aquí llegamos. Este es el limite del abismo, entonces, un paso mas seria caer en lo desconocido y salir de tu comodidad tan confortable, tan simple, quizás hasta mediocre. Pero no te importa, porque al menos no te sientes solo.

Pues yo salí, sabes, aunque no lo creas salí. Lo intentaba hace mucho tiempo, tu sabes, esa cosa que podría llamarse despegar. Bueno pues, di el paso, con mucha rabia en el corazón me arranque el miedo de las entrañas y escape de todo. Ahora estoy cayendo, redondo, lento, en cada minuto, con los ojos cerrados sin querer saber que sera de mi al día siguiente, feliz, muy feliz, habitando un paraíso donde la mayor virtud no es la paz. Pero un rezago de mi miedo me quiso devolver, me quiso detener. Fue así: tu? que haces? vuelas, dices? tu? ja, ja, ja, no, tu no. Entonces la cague, la recontracague, llene de pura mierda algo que había cuidado durante meses, que era mi tesoro, que era mi fortuna, mi suerte de vivir. Ese impulso que te empuja a que todo se arruine, tu sabes, tu Tanatos interior.

Como haría un pájaro, me pregunto ahora? como haría un pájaro luego de arruinar su vuelo? No tiene heridas las alas, tampoco aterrizo para descansar, mucho menos equivoco el camino. Simplemente, dudo de ser un pájaro. Como borrar eso? Es ese tipo de cosas que no se pueden enmendar porque son muy interiores, tan intimas que desfiguran la propia concepción del espacio-tiempo. Si, tal como lo digo, querido, cuando se trata de hechos nada se puede borrar, son manchas de colores impregnadas en el tiempo. Querrás hacer otras cosas para borrar lo primero, querrás llenarte de nuevos recuerdos, de nuevas acciones, pero lo que hiciste siempre estará ahí, siempre, mirándote a los ojos cada vez que voltees, estará ahí así tu ya no estés, así pasen mil años, así se destruya el universo completo. "Fue" ahora significa lo mismo que "es". Todo lo que hacemos es para siempre.

Antes pensaba que era distinto. Una de mis premisas de vida era "todo pasa" (las otras: todo va a estar bien, todo es cuestión de voluntad). Ahora ya no lo siento así, ya no "todo pasa", sino "todo permanece". Y, simplemente, vigilar mis propios pasos, mi propio cuerpo, mi propia cabeza, con la insistencia furtiva de un cazador o un espía. 

Y tu, amor? En que estas? Sabes, en verdad sabes que un "mientras tanto" puede ser eterno????


viernes, 10 de mayo de 2013

Soy un César


Su sabiduría: Para qué te metes tantas cosas a la cabeza si al final te vas a morir.

Saber que la vida es algo transitorio.

Su accionar: Estos últimos tres días he estado echado en mi cuarto leyendo Crimen y castigo, solo me he levantado para comer o ir al baño. Está de la putamadre el libro. Cuando termine me traes otro. ¿Vamos a bañarnos?

Recuerdo a un profesor medio semidios que nos dijo alguna vez: y lograr lo que cada literato anhela en el fondo de su corazon: leer tirado de panza en la cama lo que le de la gana.

Amor, si estás leyendo esto: Ha concluido, por fin. Ahora soy como tú. Siento que por fin estoy ejerciendo, en estos días que comienzan a ser fríos. Ya no me preocupo a penas por el alimento, así como tú, me urge pero lo tengo de manos que me aman.

I'm a Bird of Paradise.

Y no sé qué pasará. No sé si me envileceré como tú lo hiciste, si empezaré a odiar a todo el mundo, a maldecirlo de verdad. Solo se que estoy acá, encerrada así como tú, con las manos vacías, más no sé.

La promesa de vernos en invierno, ¿recuerdas? Seremos novios en invierno, nos daremos un beso cuando haga bastante frio.

Te daré ese beso amor, pero aquí, dentro, muy dentro.

Voy a quedarme encerrada acá los próximos diez años, a ver qué pasa.

(A propósito del post Dedicado a todos los perros envenenados y a todos los gatos atropellados, sobretodo a propósito del video de este post, vean por favor el videooooo!!!!!!- se llama El código de Moisés)





jueves, 5 de abril de 2012

Quien soy yo para decir que no

Lo que me mantiene con vida, eso hago. Ya que tengo que estar acá con picazón en la garganta y resaca, eso pienso. Tal vez por eso también me he sentado a escribir.
Lo imaginé hace unos días cuando caminaba por una calle repleta de gente y tenía al sol de lleno en la cara, en todo el rostro. Sentía tanto calor. Cerraba un poco los ojitos para evitar el brillo. ¿Qué mierda hago acá?, me dije, sigo sin encontrarle sentido a esta extravagante parafernalia llamada mundo. Debería haberme ido hace mucho tiempo, me confesé. Pero aún estoy, caminando. Entonces se me aclaró la mente con tanta luz como cabía en mis mejillas: es por las cosas que hago, si sigo acá es porque cada cosa que hago se encarga de mantenerme viva. No es un hijo, no es un novio, no es un trabajo. Es un día frente al mar de Cerro Azul con una cerveza al costado, algunos cigarrillos, una fila de poemarios por leer. Algo tan distinto a la caminata calurosa y repleta de gente porque el sol no fastidiaba los ojos, al contrario, alegraba el cuerpo, era una bendición. Distinto también porque estaba sola y la playa casi desierta. Con ese paisaje inmenso reafirmé lo de siempre, ¡si voy a estar acá me voy a divertir! Salir de este estado constante de expectación sería despedirme.
Por otro lado, sé que lo volveré a ver. Y cuando vuelva a llamar estaré lista, no tendré nada que hacer, no habrá ninguna tarea pendiente, saldré corriendo a encontrarlo, verlo y estar más viva que nunca.



Qué será, Chico Buarque, con su letra ;)



Oh qué será qué será
Que andan suspirando por las alcobas
Que andan susurrando en versos y trovas
Que andan escondiendo bajo las ropas
Que anda en las cabezas y anda en las bocas
Que va encendiendo velas en callejones
Que están hablando alto en los bodegones
Gritan en el mercado
Está con certeza en la naturaleza
Será que será
Que no tiene certeza ni nunca tendrá
Lo que no tiene arreglo ni nunca tendrá
Que no tiene tamaño

Oh qué será qué será
Que vive en las ideas de los amantes
Que cantan los poetas más delirantes
Que juran los profetas embriagados
Que está en las romerías de mutilados
Que está en las fantasías más infelices
Lo sueñan de mañana las meretrices
Lo piensan los bandidos los desvalidos
En todos los sentidos
Será qué será
Que no tiene decencia ni nunca tendrá
Que no tiene censura ni nunca tendrá
Que no tiene sentido

Oh qué será qué será
Que todos los avisos no van a evitar
Porque todas las risas van a desafiar
Y todas las campanas van a repicar
Porque todos los himnos van a consagrar
Porque todos los niños se han de desatar
Y todos los destinos se irán a encontrar
Y el mismo padre eterno que nunca fue allá
Al ver aquel infierno lo bendecirá
Que no tiene gobierno ni nunca tendrá
Que no tiene vergüenza ni nunca tendrá
Lo que no tiene juicio

miércoles, 28 de marzo de 2012

El amor indescriptible de María

A María Inés:

Los péndulos van y vienen sin cesar, como las personas, nos cruzamos frecuentemente y luego nos alejamos. No interesa, seguimos nuestra consigna: ir y venir en el tiempo, que es vivir, vivir, vivir!
Hay un momento en que las personas dejamos de ser péndulos que van y vienen. Es la pasión. Es reconocer a otro péndulo. Y detener el tiempo.

Hoy me he detenido por ti, María Inés.
Te he comenzado a mirar. Desde la cabellera hasta la punta de los pies. Los dedos de tus manos también y otras cosas que miramos los hombres cuando nos interesa en verdad una chica: los ojos y lo que ellos dicen, por ejemplo. Y te he mirado desde fuera y desde adentro. Te he escuchado, desde los años pasados y a veces desde el futuro.

¿Que puedo decir? Eres una mujer. Como muchas, como todas en el mundo. Como muchas que he conocido. Pero ahora veo a María Inés. Y me gusta María Inés. Me gustas. Y te quiero.

Y por eso he escrito esta carta. Como un animal que espera sentir de nuevo el calor de la primavera. Como quien canta.

Y ahora a esperar, que es lo dramático del asunto, pero bien, todo bien creo yo, entre nosotros. Verás, para mí hay algo seguro y es que dentro de ti habita el amor. Lo he visto en ti todo este tiempo y lo he escuchado de tu cuerpo. Eso me basta, pues es para mí lo más importante. Y por eso te invito a que me des un tiempo, a darnos un tiempo, y así recibir la primavera, juntos.

(setiembre, 2008)

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María Inés:

Me alegro de haberte conocido
Me alegro de haberte visto
Me alegro de haberte mirado
Me alegro de haberte tomado de la mano
Me alegro de sentir el amor y su impulso junto a ti
Me alegro de haberte soñado
Me alegro de la playa y de tu cintura
Me alegro de conocer la tibieza de tu piel
Me alegro de tus ojitos y de tu "cuídate mucho"
y de tu presencia
Como verás, todo lo tuyo es alegría en mí y por eso quiero ser tu compañero, quiero acompñarte y que me acompañes, darte la seguridad que necesitas, la fuerza para cuidarte, la libertad que buscas, la mano que te lleve, la vida eterna, el complemento a tu vida de mujer. Quiero ser tu hombre, María. Quiero serlo y darte todo.

Tu sonrisa está aquí en mi corazón y quisiera tenerte siempre junto a mí. Soy un hombre y me eres preciosa ¿Cómo no he de protegerte y dar la vida por ti? Si mi destino natural, mi guía, mi deseo es tener una familia ¿Cómo no he de luchar por tener a la mujer más hermosa como compañera? Llevo tu sonrisa en mi corazón, cada día, como el sol.

Sé que he puesto mis ojos en ti, sé que tú no lo has buscado, pero si guardas algún sentimiento hacia mí, déjalo crecer, no tengas miedo, no temas abrir tu corazón hacia mí, déjame estar a tu lado. Este mundo es a veces injusto, terrible, pero aún así es increíblemente hermoso y quiero estar contigo para disfrutarlo. Cuando hay mujeres con amor, cuando hay hombres con fuerza, cuando hay niños, el mundo es hermoso y lo seguirá siendo siempre. Te amo, María Inés.

(Mayo, 2009)

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María Inés, estoy comenzando a escribir una obra llamada ausencias (...).

Te quiero decir también que he estado pensado en ti, que este invierno mediocre me cansa el alma, que estos días estoy realmente deprimido y que mi voz desde anteayer se ha vuelto débil como la de una vieja. (...) Tengo miedo, María, de lo que pueda pasar. Tengo miedo de que lo "bueno" que soy no sirva para nada. Me tienta ser malo. (...) Una mujer me quitó la felicidad al irse con un "amigo" mío hace dos años. Me hubiera gustado que tú me devuelvas esa felicidad, y en cierta formas lo has hecho, pero tal vez no eras para mí o como dices, tenemos destinos diferentes. Pero ¡vaya que extraño estar contigo! Sólo estar, como siempre. (...)

Tú eres una buena mujer, aunque no te gusta que te lo diga ¡qué sé yo qué otras cosas que te he dicho o he hecho te han disgustado! Pero soy terco mira, cholo tercazo, y así te repito que eres buena. Y si me enamoré de ti fue por eso. Me dices que solo conozco la parte buena de ti, que no conozco tu lado malo. Todos tenemos uno (...) Tú eres María Inés. Una mujer con el eros a flor de piel (y con el tánatos al anverso), como todas, todas bellas mujeres. No importa si eres buena estudiante o mala estudiante, si eres hetaira o profesora, o poeta, insaciable, borracha, nerd, tigre, mujer, niña, vieja, romántica, positivista-neoliberal, qué sé yo... A mí lo que me importó desde que te conocí no es el verbo "ser" sino el verbo "estar". "María Inés está en el salón", "María Inés llegará tarde, estará a las 5pm". "María Inés está en el baño, ya viene", María Inés está, esta realidad es suficiente para que todo vaya bien (...).

¿Recuerdas la noche en que vimos Cordón Umbilical de Concoloncorvo? Esa noche estabas especialmente hermosa. Tomamos té con tu hermano y te tomé una foto. De regreso te di una hojita. Pero ya ves que desde entonces no me he hecho querer. La verdad que soy un bruto para eso... o es el ímpetu de querer estar contigo. Pero hoy que escribo esta carta estoy muy bajoneado. Hoy estoy realmente frío (...). Mientras tanto te miro y te acaricio. Te admiro en silencio. Admiro tu verdad, la fuerza de tu fidelidad, tu inocencia. Eres tan inocente, María Inés: aún conociendo todo lo malo que hay en el mundo, sigues amando. A aprender de ti.

(Agosto, 2009)

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Los sueños no deben nacer de los miedos, me dijiste ayer....... Lo siento, pero así como lo que no nace no crece, así como un árbol no se esfuerza en dar sus frutos, así como no hay que pedirle peras al olmo; así como lo que Dios no lo da, Salamanca no lo presta...

domingo, 11 de diciembre de 2011

Reseña de teatro

Mañana es la última función de esta hilarante obra, con un elenco de lujo en el renovado Teatro Larco de Miraflores, bajo la dirección de David Carrillo. Para los que recién se enganchan ;) estas son reseñas que se publican en el diario La República, como ha habido varios cambios en el periódico, que ahora luce un remozado nuevo diseño por sus 30 años, no se ha podido seguir la regularidad de una reseña cada dos viernes. Con los nuevos aires del año venidero esperamos que vuelva la regularidad y que vengan más reseñas, porque eso significa más teatro en nuestra ciudad!!!
Y AHORA QUE NUESTRO MINISTRO DE CULTURA ES UN HOMBRE DE TEATRO, QUÉ MEJOR!!!

Martes 6 de diciembre del 2011
EN LA OTRA HABITACIÓN (O LA OBRA DEL VIBRADOR)
En Nueva York del año 1880, el Dr. Givings, científico, utiliza un aparato maravilloso para curar la histeria: un vibrador. La puesta de esta obra histórica, escrita por Sarah Ruhl y finalista al Premio Pulitzer 2010, origina la pregunta: ¿aún se tiene la impresión posfreudiana de que la histeria tiene como principal causante al sexo? En contexto de la obra En la otra habitación es el boom de histeria que atacó a las mujeres a finales del siglo XIX. Un ataque que, curiosamente, coincidía con el apogeo de la imagen femenina como “ángel del hogar”; esta visión inglesa restringía a la mujer a la calidad de “santa”, por ende, la mujer no tenía ni conocía ni debía aspirar a sensaciones conscientes de placer.
Así, la obra muestra cómo la sexualidad es tratada con frialdad y desde una mirada exclusivamente cientificista: la histeria se origina por “jugos” en el útero que se deben evacuar con la ayuda del vibrador. La unión de sexo y amor es algo velado. La esposa del Dr. Givings acaba de tener el primer bebé de su matrimonio, sin embargo, la relación con su esposo, abocado a curar la histeria de otras mujeres y hombres, no cuenta con la confianza de dos personas que se aman.
Muy agradable la puesta dirigida por David Carrillo, detallista y enfática en la importancia de manifestar el amor con plenitud.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Reseña de teatro

La fiesta de cumpleaños, del Nobel Harold Pinter, dirigida por Chela de Ferrari. Temporada en la Plaza Isil. A verla, esta increible, desentraña el misterio tú mismo.

Viernes 11 de noviembre del 2011
LA FIESTA DE CUMPLEAÑOS
Una cotidianidad distorsionada. Lo único que sabemos del huésped es que es un pianista “fracasado”. La dueña de la pensión, por su parte, es una anciana con la ternura de una niña, servil y maternal, sin dejar de tener ciertos toques eróticos. En un escenario impecable que va llenándose de moho, la aparición de dos sujetos enternados desencadena el conflicto. ¿Quiénes son? Antes de la fiesta de cumpleaños organizada para el pianista, lo interrogan a solas como si se tratara de un fugitivo, un delincuente, un amante desertor. Ningún espectador podría afirmar o negar tales acusaciones; tal vez su único delito sea haber permanecido un año en la más absoluta abulia. Tampoco se sabe de dónde llegaron estos “agentes” enternados, si persiguen una causa justa o a quién obedecen. La ambigüedad y el absurdo hayan su origen, sobretodo, en la neutralidad de su carácter. Es un acierto de Chela de Ferrari, la directora, el no haberlos presentado siniestros desde el principio; la maldad asusta, pero más asusta el no saber. En la fiesta, por ejemplo, el momento más tenebroso ocurre al apagarse las luces, cuando solo reconocemos a los personajes por sus voces, y sus gritos.

Así, la obra cuenta con cierto misterio que se mantiene hacia el final: el pianista es arrancado de su desidia, de la cómoda pensión, de su “fracaso”, pero sin poder hablar. El dueño de la pensión no pudo impedir que los “agentes” se lo llevaran, solo atinó a gritarle: “No dejes que te digan lo que tienes que hacer”.

viernes, 28 de octubre de 2011

Reseña de teatro

La alucinante experiencia de Hormigas, escrita y dirigida por Jaime Nieto, ultimo fin de semana, no se la pierdan!!!!

Viernes 14 de octubre del 2011
HORMIGAS


Extravagancia desde las primeras escenas, donde la bella Ana, con su bata de seda y sus sandalias de taco, es violentada por su esposo Tomás. Conflictos de dinero y sexo en primer plano. Por otro lado, la mente retorcida de Alejandro, hermano de Ana: él no solo colecciona hormigas, vive obsesionado con ellas, no trabaja ni estudia por ellas. Dinero, sexo, algo de locura. Luego, el atípico “criado” homosexual que ayuda a Ana a encubrir a su amante, un jovencito vividor con quien Ana despliega toda su sexualidad.
La obra Hormigas, de Jaime Nieto, se presenta como un vórtice continuo de acciones en el que cada personaje descubre su ser inquieto sin enmascaramientos. Gertrudis parecía ser el espécimen celestial que salvaría, con su virginidad y su recato, a los demás miembros de la comunidad. Pero no, no se da la historia de amor en la que ella era la hormiga reina para Alejandro, la oscura fuerza del destino o la insania propia de todos los seres humanos termina atrapándola. A veces pasa, siempre pasa. Perdida ella, la degeneración es absoluta. Los personajes se vuelven seres errantes alrededor de un vacío perenne. Nada colma la existencia salvo el sinsentido. La obra postula desde eventos surreales e impredecibles, que no hay ninguna esperanza en este mundo moderno de sexo, dinero, locura. Además las drogas y la música nocturna. El DJ y su bar “a donde todos vienen a morir un poco”. Frágiles como hormigas somos cuando, como a ellas, se nos borra el “caminito”.

domingo, 16 de octubre de 2011

CARTA AL AMIGO PUQUIANO

CRÓNICA DE UN RECORRIDO POR LA RUTA ARGUEDAS o de cómo conocimos a su amigo Demetrio Ramírez.

“No olvido los formidables días que pasamos juntos en esa nuestra santa tierra, cuando me auxiliaste a hacer el estudio de la Sequia”, así comienza la carta que José María Arguedas mandara el 20 de octubre de 1966 a su amigo puquiano Demetrio Ramírez. Un hombre que a sus 90 años tampoco olvida; al contrario, los recuerdos del amauta aparecen tan vívidos en su memoria como los de aquel día en que, por primera vez, un automóvil surgía por la reciente inaugurada carretera del pueblo ayacuchano de Puquio.

Los indios comuneros puquianos construyeron 150 km de carretera en tan solo 28 días; mientras Arguedas se convertía en testigo clave de esa fuerza desplegada, Don Demetrio, a sus cinco años, se escapaba del patio de su casa para ver la maravilla de marca Hudson, color plomo, cuya bocina sonaba como un burro: "¡qué feria ni feria!, ¡qué fiesta ni fiesta!, ¡eso era gente!". El pueblo entero observaba el automóvil entre empujones.

Conocimos a Don Demetrio Ramírez en Puquio, pero nuestro itinerario arguediano comenzó antes. Fuimos tres los sanmarquinos interesados en recoger parte de los pasos de Arguedas por la sierra central: Gustavo Gutiérrez, comunicador social, Sergio Ccencho y María Inés Vargas, de literatura. Nos conocimos en el Teatro Universitario hace algunos años y compartimos el interés por la obra de Arguedas, al punto que hace poco se realizó, junto a otros compañeros, un performance denominado Kachkaniraqmi, basado íntegramente en sus textos. Kachkaniraqmi se presentó en La Casa de la Literatura, al inaugurarse la exposición por el centenario del natalicio de Arguedas.

Puede convertirse en un estimable circuito cultural lo que llegamos a denominar “ruta Arguedas”. Ya nos habíamos informado que en San Juan, el pueblito donde el amauta vivió de niño, era muy difícil encontrar un hospedaje o transporte; por ello, la parada debía ser en el distrito de Lucanas. Allí alquilaríamos un taxi, pero ¿dejar nuestras cosas en el auto mientras bajamos a reconocer los escenarios del cuento "Agua"? Nos habían informado, también, que no habría ningún peligro pues en dichos pueblos ayacuchanos, a pesar de la violencia vivida, no hay maldad o, en palabras arguedianas, no hay rabia en los corazones. Contratamos a Virgilio, un excelente taxista-guía que nos llevó en su auto hasta las profundidades infernales del cerro Chitulla. Sí, Virgilio fue nuestra Beatriz.

Y nuestro mejor mapa, el cuento “Agua” de Arguedas:

"— ¿Y Chitulla? A su barriga seguro entran cuatro Kanraras.

Los indios miraban a uno y otro cerro, los comparaban, serios, como si estuvieran viendo a dos hombres (…) Las quebradas de Viseca y Ak’ola contestaban desde lejos el relincho de los comuneros.

—Viseca grita más fuerte.

— ¡Claro pues! Viseca es quebrada padre; el tayta Chitulla es su patrón; de Ak’ola es Kanrara nomás.”

No es exagerado lo de “profundidades infernales”. Al pie del cerro Chitulla hay socavones de una antigua mina; el cerro, receloso de los tesoros extraídos por hombres desagradecidos, ha hecho morir a varios con convulsiones y emanando sangre por la boca. Para acercarnos con respeto, nos aconsejaron ofrecer un tinkachu o pagapu. Fue lo primero que hicimos al llegar a la Hacienda de Viseca, ubicada a orillas del río Viseca y al pie del Chitulla. En sus tobillos –es una montaña imponente–, le ofrecimos vino, hojitas de coca y cigarros.

Hay iniciativas municipales para poner en valor la Hacienda de Viseca. Ahora luce abandonado este lugar donde Arguedas se iba a jugar de niño. Virgilio nos explicó que el techo de una de las habitaciones se ha reconstruido hace poco, que la total reconstrucción y la apertura de la hacienda como una casa-museo es algo que él espera pues le han pedido hacer esta ruta ya varias veces. Recorrimos el pueblo minero de Uteq, que Arguedas cariñosamente llama Uteqpampita, y luego el morro de Santa Bárbara, ahí donde al final del cuento “Agua” el niño Ernesto grita, mirando al tayta Chitulla: “¡que se mueran los principales de todas partes!”.

Ya en San Juan, nos dirigimos a la casa de la madrastra. El dueño nos explicó: "Arguedas vivió aquí pero esta no es su casa". Sin embargo, el patio está adornado con motivos del centenario. El dueño ha recibido visitas hasta de japoneses, y el interés que tiene la casa lo ha impulsado a conservar ese patio aunque no cuente con ningún apoyo municipal. El pueblito de San Juan luce tranquilo y apocado, tal vez como lo retrata Arguedas en su cuento “Agua”, con el mismo revestimiento interior aunque las columnas de la plaza se hayan derribado hace años.




Antes de despedirse, Virgilio nos dejó en el paraíso: Puquio. No porque sea el lugar más modernizado, sino por la vivacidad pacífica de las personas y, sobretodo, porque allí conocimos más de Arguedas que muros, patios, ríos o montañas: su gente. Para empezar, la entrañable amabilidad de Don Demetrio Ramírez sumada a la de sus hijos Raúl y Serafín, quienes después de contarnos sobre Arguedas y mostrarnos la carta, refrescaron nuestras gargantas con el licor dulce de la cerveza y la amistad. Don Demetrio nos contó que tenía un montón de cartas y postales de Arguedas, pero que en los años de conflicto los tuvo que quemar para no ser sorprendido con ellas en el “rastreo”, ser apresado, despojado de sus hijos y tal vez desaparecido. La carta que nos mostró fue la única sobreviviente. En ella, Arguedas solicita a su amigo puquiano albergar a los doctores franceses Chevallier y Piel, quienes estudiarán los despojos de tierras que los mistis ejecutaron a los comuneros para conformar las grandes haciendas, a inicios del siglo XX.

La fuerza y la generosidad están en Puquio, tal como lo señalara Arguedas, a pesar de los muchos años transcurridos. ¿Cómo llegamos a Don Demetrio? Gracias a la gente. La muchacha que nos vendió los pasajes a Andahuaylas (donde teníamos nuestro próximo destino), nos presentó a un profesor quien a su vez nos habló de Don Demetrio; la muchacha llamó a alguien por teléfono y luego dijo "sí está en su casa, visítenlo".

La cordialidad, sin embargo, no exime a los puquianos de un mea culpa al no recordar los huaynos antiguos que Arguedas grabó. En la Peña Kuyayqy Puquio sucedió así cuando pedimos que tocaran alguno de esos huaynos, el maestro de ceremonias declaró el mea culpa: “Y nos preguntan muchos temas de José María Arguedas, pero hay cositas que nosotros, a pesar que somos puquianos, no lo sabemos, hay una incógnita interesante que vamos a tener que estudiarlo.”

Puquio fue el paraíso porque, además, logramos vivir en carne propia la Fiesta del Agua o de la Sequia, la fiesta que Arguedas contempló. El ritual de los auquis o sacerdotes, los juegos escénicos de los llamichas con los negritos, la destreza de los danzantes de tijera, el vigor de los músicos y las melodías del violín y del arpa, el baile de los hombres y mujeres haciendo retumbar el suelo del mundo. Arguedas, ¿el telúrico?, no; Arguedas el que conoció el valor de la vida original.







No sería descabellado institucionalizar una “ruta Arguedas” que pase la segunda semana de setiembre por Puquio, para que el visitante disfrute y aprecie la cultura andina en su más íntima expresión. Una ruta que luego pase por Abancay o vaya hasta Andahuaylas, como hicimos nosotros. En este último destino asistimos a la Feria de Andahuaylas, que abre los domingos y es la más grande del sur del Perú. Luego, dos hitos nos esperaban: la tumba y la Casa Arguedas. La municipalidad de Andahuaylas es la que más se ha preocupado por establecer el paso arguediano; la tumba yace en un complejo monumental ubicado en el centro de la ciudad y la Casa Arguedas ya se institucionalizó, entre otras dos que dicen también haber albergado al amauta. En aquella casa vivió hasta los dos años de edad, se presume, antes de irse donde la madrastra, en San Juan. Después de un emotivo encuentro con sus restos –y de aseverar con nuestra llegada lo señalado en el epígrafe: Llaqtaypiñam Kachkani–, la Casa Arguedas fue nuestro último lugar de visita; llegar ahí significó el fin de nuestra ruta pero también un retorno a lo que fue su punto de partida, un preciado retorno, cien años después.

viernes, 10 de junio de 2011

Mi cosita, mi noninoni, mi cuficufi, mi ñiñiñiñi…

Lo más encantador es que yo puedo ser cualquier persona y tú puedes ser cualquier cosa. Excepto algo abstracto, claro. Necesito tocarte, sentirte electrizando mis nervios y respondiendo a la vehemencia de mis sentidos. No comprendo otra forma de conectarse con alguien o con algo. No importa si eres un objeto que solo reacciona en mi imaginación, basta un objeto que me dé seguridad. Ya estamos hechos, conmovidos, uno junto al otro. ¿Qué te parece? Puedo tener tus mejillas entre mis dedos, tenerte a ti encima del pecho o en mis ojos y que todos nos miren sonreír cuando caminamos juntos, entrelazados, más vivos gracias a la vida del otro.
¿No es lindo? Soy, por ejemplo, una desquiciada cuyo único objetivo es mantenerse joven, joven y bella por los siglos de los siglos; por eso idolatra las cremas rejuvenecedoras. O cuida su figura con alimentos saludables como los champiñones, panes integrales, tecitos de mate, yogurt probiótico. ¿Qué cuficufi podría acompañar a alguien así? ¡Un gato, por supuesto!, un gato para acariciar, o mejor aún un montón de gatos para acariciar. Una gatita hermosa en la cual reflejar toda mi belleza. Mi gatita, mi ñiñiñiñi…
O puedo ser alguien que en el fondo de su corazón anhela ser un gran escritor pero cuya circunstancia lo hace ser solo un coleccionista de libros, y rodeo mi cama de muchos libros, revistas, enciclopedias, diccionarios, grandes soportes de conocimiento, bellísimos objetos que me dan seguridad, estoy rodeado de palabras, de aquello que quiero construir. Mi librito, mi cosita…
Y la clásica, una mujer con las entrañas ardiendo, con el deseo ardiendo por un hombre; en un llano discurso lacaniano las mujeres son las típicas deseantes de aquella “cosita” que no tienen, por lo que se justifica su instinto materno. Para Lacan un hijo es para las mujeres no más que el reemplazo de la ausencia del falo. ¡Qué lindo tenerte acá conmigo bebé, tener tu olor a leche, tu cuerpecito en mi pecho, tu mirada de enamorado cuando abres los ojos y me lanzas la primera mirada del día! Es algo muy lindo, que Lacan diga lo que quiera, nadie me roba la ternura que me haces sentir. La plenitud que diste a mi vida. Mi bebito, mi cuficufi….
O simplemente, una mujer con su cartera sobre las piernas mientras va sentada en el asiento del copiloto. Una cartera de la que no quiere desprenderse poniéndola en los asientos traseros del auto, por más insistencia que el conductor ponga: ¿porque no pones tu cartera atrás? No gracias. Ponla atrás. No quiero, así estoy bien.
El sujeto insistente agarro la cartera y la puso atrás, la mujer se sintió extrañamente desprotegida y renegó. El hombre dijo: Todas las mujeres son iguales, parecen cortadas por la misma tijera, todas quieren su noninoni…
-¿Su noniqué…?
-Un objeto que les de seguridad
-¿noninoni?
-Tiene otro término en sicología, no me acuerdo…
-Su “noninoni”
-Su cosita, su cuficufi, su ñiñiñiñi….
Me pregunto si será sólo con las mujeres… No lo creo.


Es un secreto el ñiñiñiñi de cada quien... XD
Pero esta cancion es sobre otro secreto, para sonreir un rato. El tono de la risa tambien depende... (el final del video esssssssssss!!)



A proposito de Lacan, un poco de Freud, algo de histericas... :)

domingo, 29 de mayo de 2011

NO SOY NEUTRAL

Hay momentos en la vida en que la neutralidad puede convertirse en una actitud culpable. Circunstancias que obligan a decidir por una opción sin atenuantes para eludirla. Son momentos graves en que debemos pesar nuestras decisiones con la más profunda convicción de que hemos eliminado el egoísmo, el miedo, la renuencia, en que más que nunca debemos anular todo resquicio de egolatría para pensar como un colectivo, como un ser nosístico, como un ser solidario.

No nos preparan para estos momentos en la sociedad individualista, no tratan de esto los libros de superación personal, no habla de esto el liderazgo, porque todas las recetas y fórmulas de éxito que han proliferado pueden reducirse a una sola fórmula: potencializa tus energías y empuja con ellas sin pensar en los demás. Parece una buena fórmula, pero encierra la posibilidad del miedo cuando “mis fuerzas” fallan, cuando siento que si me quitan mis seguridades personales, mi “vida de éxito” se derrumbará. Y eso me hace débil, a pesar de la fuerza aparente que me da el bienestar personal que haya podido conseguir.

Los sicólogos y estudiosos de la personalidad que asesoran a los candidatos en épocas de elecciones tratan de identificar estas debilidades en los electores para erigir a partir de ellas las posibilidades de triunfo de sus asesorados. Son muchos los intereses que están en juego y copiosas las ganancias que se obtendrán de acceder al poder, así que éste más que el servicio a la nación y a su crecimiento, se convierte en el bastión que hay que defender cuando se le detenta o que hay que propiciar lo ocupe el que más conviene a nuestros intereses. Es entonces que la numerosa masa ciudadana que vive en los sectores llamados populares es requerida porque aportará el invaluable voto que asegurará la continuidad “legal” en el poder de los poderosos -no por casualidad así llamados sino porque ha mucho que detentan el poder para su beneficio.

Ante esta dicotomía no caben neutralidades: se está con uno u otro. No hay razón objetiva que me lleve a votar en blanco porque no creo en nadie. No obstante lo evidente de los extremos (mayoritario y empobrecido uno y enriquecido y minoritario el otro) no se dividen bruscamente, encierran un sector llamado clase media que fluctúa su pobre-riqueza o su rica-pobreza sin llegar a identificarse con estos extremos que lo limitan. Y como es propio del deseo de bienestar, esta clase media pugna por acercarse a los estratos opulentos aunque sea para recoger las migajas de su banquete, servirles de mayordomos, gozar de sus prebendas, alejar sus narices del olor detestable de la pobreza, a la que sin embargo deberá recurrir en época de elecciones porque su voto es el que finalmente decidirá.

La cuestión en realidad debería ser de fácil solución si las mayorías fueran un bloque, pero una de las estrategias nefandas de los poderosos es la de mantenerlos divididos o corromperlos con el partidarismo o la limosna, con el pequeño poder o la demagogia. Hasta han llegado a crear guetos en los que mantienen dentro de cierto mínimo bienestar a sus futuros electores en una versión actualizada del pan y circo romano, traducidos en óbolos de “víveres” y contratación de artistas o deportistas desclasados. Y es a esta altura en que los que elegimos el arte como medio de lucha por la supervivencia, que de todas las artes optamos por el teatro, debemos decidir para qué hacemos teatro. Porque los motivos pueden ser personales, íntimos, propios, pero no se puede decir lo mismo de la pregunta para qué hacemos teatro, porque los fines de las profesiones siempre son sociales. Hay un comportamiento ético en toda profesión que obliga a ponerla al servicio de la sociedad. Claro, ya hemos dicho que esta sociedad está sectorizada, estratificada, dividida y como tal tendremos que elegir entre sus extremos o colocarnos en la cómoda, neutral y fluctuante posición intermedia porque “aquí sólo se viene a hablar de teatro, pero no de política” y pronto dirán “aquí se viene a hablar de teatro pero no de la vida”. Y hablarán del teatro, el arte de la participación y del compromiso absoluto con los problemas sociales y existenciales del los seres humanos, como de un lugar deodorizado, pasteurizado, ajeno al dolor humano, desarraigado, indiferente.

Amigos míos, estos son días en que la neutralidad es cobardía. Dicen los sicólogos asesores que la clase media peruana es timorata y acomodaticia y que basta asustarla porque prefiere la corrupción siempre y cuando no se toquen sus intereses. Siempre sentí que la gente de teatro no era así.

Una mafia está pronta a ocupar el poder en el Perú y ha convencido a muchos de que no volverá a ser igual. No es posible entonces quedarse callado, neutral. Los viejos deberemos salir del casillero mental de nuestras ventajas (que nos hace avaros para conservarlas), los adultos plenos deberán analizar dónde están ubicados verdaderamente (sin falsas ilusiones arribistas), los jóvenes debieran simplemente ser jóvenes y se agruparán donde sus ideales los coloquen, pero, ay, también se han encargado de atemorizar y deformar a la juventud con falsas alarmas, con miedos infundados. Nunca fueron más desinformantes y deformantes que en este momento de nuestra historia los medios de comunicación. Eso es lo que nos hace un país sin memoria, porque vivimos satanizando las Comisiones de la Verdad, porque tenemos un sector de periodistas venales que decidieron servir -y servilmente- a las ambiciones de los propietarios de los medios para los cuales trabajan. Judas conscientes que venden la libertad del pueblo por treinta dineros. Ellos azuzan el temor y la ambición de los timoratos y acomodaticios y desconciertan a los jóvenes a través de sus familias atemorizadas y desde su silencio culpable de la verdad. Tal vez se recuerde en tiempos mejores este momento como el más infame de nuestra historia porque nunca tantos se juntaron para propiciar el triunfo de la ignominia y la corrupción.

Recuerdo que alguna vez vi la misma sonrisa de Keiko Fujimori en su padre el delincuente Alberto Fujimori. Cómplice de sus fechorías, dejó que enloquecieran a su madre y prefirió la vida muelle de palacio y una educación foránea pagada con dinero robado a las arcas del país. Mucho se ha hablado de ella en estos días en que lucha por tener las llaves de las celdas de sus cómplices para liberarlos. Los cadáveres de los mártires de la Cantuta, de los Barrios Altos, que no se nombran ya, me dicen que no puedo ser neutral y porque no lo soy, les escribo esta carta como hombre de teatro que respeta su profesión y la ejerce con todo su conciencia política por la dignidad de los peruanos.

Fraternalmente

ernesto ráez mendiola

hombre de teatro peruano


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FRATERNALMENTE
Ernesto Ráez Mendiola
Jr. Huayna Cápac 1143-406
Lima 11 (Jesús María)
Tel. 423 8865
INGRESA:
http://elconsueta.blogspot.com
http://www.arteducacion-consueta.blogspot.com/

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El montaje que el Taller Patacalata ha hecho de "La multa" (Sergio Arrau) se presentó hoy en el Asentamiento Humano Oasis de Villa El Salvador, con un intenso olor a tierra, una neblina humeda y fria comunicando ansiosa ese olor pristino, casitas de madera alrededor de la losa de cemento cubierta de tierra, niños sentados sobre la losa en torno al espacio que marcaron los actores de la obra, mujeres, muchas mujeres, una de ellas con un bebe de 15 dias de nacido en los brazos, hombres de presencia vigorosa, Oasis es así, tiene mucha riqueza material, real, viva, no se vive en abstracciones, ni en el deseo, se vive en el olor de la tierra, en casitas de madera que ni siquiera tienen baño, en los brazos de una comunidad que me hace ser sin necesidad de más, un niño de 15 dias de nacido. Siento que cuando vote este domingo voy a votar no por mí sino por todos los Oasis del Perú.

martes, 26 de abril de 2011

No me emociona…

Nada emociona, nada en este limbo templado si el corazón no late fuerte, si estoy en un sitio quiero estar en otro, es como si hubieran entrado todos a la gran fiesta de los nervios y los colores sicotrópicos, de los sonidos después de un pitazo de futbol, y pégale bien fuerte a la pelota, a tu mujer, al pushing ball pélvico, a las historias hermosas de un dios sobre los cielos celestes que lloviznan de vez en cuando y qué rico sentir la garúa en tu cara, o bañarse con agua calientita, qué rico es cuando se besan, cuando la gente baila despreocupada, los hijos, qué hermoso el bebé en su cochecito, la comida en la boca, los pies en los zapatos… todos dentro de la fiesta de la vida y yo sentada como estúpida en el estacionamiento, dentro de un auto que ni siquiera es mío sino de alguien que también entró a la fiesta y me dejó sola conversando con el espejo retrovisor. Así las cosas. ¿Mi culpa? No lo sé…
-¿Qué haces tú para emocionarte?
-Ahora… converso contigo.
-¡En serio! Falta de emoción… ¿hay un término sicológico para definir ese estado?, debe haber, tú que eres sicólogo ¡dime!
-Sufres de gimenología
-¿Qué?
-Claro pues, estás sufriendo de gimenología y necesitas que te cure jajaja…

No me emociona tu chiste. Enamorada, recuerdos, mamá… vacío. ¿Es que acaso la vida gira en torno a eso, es acaso eso lo esencial? Mañana van a cocinar pepián de choclo, qué emoción, y el sábado fuimos al único castillo de Perú que queda en Chancay, qué emoción, qué bonito. ¡Si supieras que he soñado contigo, amigo!, qué locura. Y este fin de semana compartiré escenario con un grupo de rock peruano de los 80, sí, ¡con el grupo Río! ¿Puedes creerlo? "¡Qué emoción!" Una parte de mí quiere alzar la cabeza, abrir bien los ojos y sonreír. La otra parte soñó con dos brujas bastante ancianas y reilonas, estaban murmurando en la salita de espera de una tercera adivina mientras otra persona, tímida, calladita, que había llegado primero a la consulta de la bruja mayor, y que era yo, se asomaba nerviosa a los cuchicheos de ambas, con mucho temor de que las tres brujas juntas se conviertan en las moiras griegas para cortarme el hilo vital. Como sucedió con el cadáver que vi ayer.
¡Eso sí fue emocionante! Los carros se desviaban por orden de los policías, faltaba poco para llegar a casa así que me bajé. Y pude ver lo que impedía el paso de los carros: sobre la pista negra una mano luminosa por su palidez, parecía de cerámica –creada de barro; un poco más allá, inmensas bolsas repletas de bolsas, translúcidas y desparramadas como basura gritaban el suceso que las dejó en el suelo, igual que el cadáver. La mujer había sido cubierta con las mismas bolsas que recogía para ganarse el pan. La mano con que comía ese pan reposaba inútil en el suelo. Inútil también la mochila negra al costado de su cabeza, ni pertenencias ni almohada ni refugio en ese sueño. Me dijeron que la señora estaba embarazada, que después del accidente, en los quince minutos que tardó en ponerse completamente pálida, su vientre aún se movía.
La vida es un misterio que me abrumará siempre, no los temas típicos-tópicos- túmidos que utilizas para autoproclamarte poeta y decir “este es mi blog” con harta solemnidad. Tu enamorada, tus recuerdos, tu mamá… tu vacío, ¿a quién chu... le importa?

Mujer inconveniente de Liliana Felipe, jajaja cómo me emociona esta mujer!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Teatro peruano de verdad

Este fin de semana cierran temporada dos obras de teatro que constituyen un verdadero teatro peruano. En el primer caso se trata de la puesta en escena de LOCK OUT, drama escrito hace casi un siglo por nuestro más emblemático poeta, César Vallejo, drama que por primera vez es representado por artistas peruanos. Ha pasado mucho tiempo desde que fue escrita, sin embargo la obra no se muestra totalmente desfasada ni por el tema ni por el lenguaje; para saltear este posible inconveniente, el montaje logra una interpretación moderna y dinámica, con el grado justo de grandilocuencia escénica que requiere esta obra teatral para conseguir la aceptación del espectador actual. Un trabajo que sorprende también por la juventud de su director, Carlos La Rosa. No dejen de verla, es la épica del obrero, un Vallejo moderno que no deja de ser Vallejo.

Por otro lado tenemos la exquisita SANGRE COMO FLORES, escrita por Eduardo Adrianzén y dirigida por Alberto Ísola, dos grandes del teatro peruano. La obra se basa en la vida de Federico García Lorca, haciendo hincapié en sus últimos años, después de su viaje a Nueva York. La ardua investigación histórica es evidente, incluso la asimilación del lenguaje lorquiano. El tema homosexual era insoslayable si de representar la vida del poeta se trataba: un grandioso poeta y dramaturgo cuya visión estética del mundo partía en gran parte de su sensibilidad homosexual, de ser y sentirse distinto. Las pasiones y los motivos vitales de Federico –la obra es tan íntima que después de verla uno se inclina a llamarlo simplemente por su nombre– se plasman en esta puesta con dulzura y amargura complementarias como caras de la misma moneda. Intensa de principio a fin, revalorando la diferencia que no se convierte necesariamente en marginalidad y representando la opresión para censurarla dentro de todos nosotros, SANGRE COMO FLORES no puede dejar de verse.

Estas dos obras cierran temporada este fin de semana. LOCK OUT se presenta en la Alianza Francesa de Miraflores y SANGRE COMO FLORES en el Icpna de Miraflores; es curioso que ambas puestas se presenten a menos de tres cuadras, concentrando a los peruanos a observar un trabajo teatral íntegramente peruano y a la vez universal a menos de tres cuadras. Aplausos.