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martes, 9 de julio de 2013

Entonces, adiós.

Sólo decirte una sola cosa.
Lo que más quiero en el mundo es que seas feliz.
En realidad uno siempre es feliz, pero es necesario ser consciente de ello, tampoco se puede ser feliz en todo, pero sí debe tratarse de ser feliz en lo más importante, lograrlo y ser feliz por ello.
Estuve a tu lado porque quise que construyamos juntos esa felicidad, que fuésemos felices juntos. No pude persuadirte de tus miedos, aquellos que fijabas en mí, en ti, en tu familia. Me pediste que te deje pues querías estar sola.
Todo lo que ahora emprendes, aprender, vivir, disfrutar, escribir, vivir del teatro, amar y ser amada, tener felicidad en lo que consideras importante, deseo que te sea concedido.
Me pides que me vaya y así soy una persona más en tu vida que se despide, para mí esas personas no valen. Y me pregunto ¿tengo acaso algún valor para tu vida? ¿Y si es así me has honrado como tal? ¿Debo ser reconocido ante el mundo como algo importante en tu vida? que no lo hayas hecho demuestra que no valgo para ti, coincidimos entonces en mi nula ascendencia dentro de tu vida, así continúo, aun a riesgo de que ignores cada cosa que te diga:
Creo que toda esa felicidad a lograr está en el compromiso, con uno mismo si se trata de cumplir con algo, con un proyecto, que sea siempre 100%, y con los demás, en el amor por ejemplo, al entregarte a una persona y recibirla al 100%, si no, para qué hacerlo? para qué perder el tiempo engañándose?
Sea lo que tengas por aprender, vivir, disfrutar o enmierdar, tanatear o erotizar, hazlo con toda la vida que tengas, con todos los ovarios que tengas y los huevos que te fueron negados y con toda la energía que tantas personas han puesto en ti como regalo vital. Si no, ¿para qué? Comenzando por tus padres, hasta por aquella persona que te acompaña afectivamente. Incluso por cada alimento que te preparan y te mantiene con vida. Sola o acompañada no es la cuestión, dentro o fuera de tu casa o independiente tampoco. Es el entregarse en cuerpo y corazón 100% a lo que dices querer, a lo que dices amar, a lo que amas, sin pensarlo, no hay otra forma. Hay riesgo? Sí. Ese es el mayor de los riesgos, la verdadera aventura, el mejor de los viajes. Aunque eso signifique la muerte, será la muerte más dulce. Y la vida así, simplemente la única que vale.
Me llena de rabia el hecho de que prefieras a tus amigos de literatura, lo que ellos te dicen, lo que Pedro te dice, Yan-Tsé, Diego, César, lo que tus amigas te dicen, y no lo que yo pueda decirte o compartirte, ¿cuánto de lo que te dicen tus amigos es lo que tú quieres oír y consigues que te digan? mis ideas y comentarios resultan para ti en cambio anacrónicos, inentendibles, ilusos o inaplicables y merecen tu risa y molestia.
Pero mi cólera o mi tristeza no importan, lo importante ahora es que hagas lo que tú decides pues ese es tu camino, tu ideal. Conmigo sería distinto, tendrías que aguantar a regañadientes que me inmiscuyera en todo lo que haces pues todo lo que eres me interesa, no para apropiarme de tu vida sino para cuidar y procurar la felicidad tuya, por algo tengo más experiencias que tú, si no utilizo mi experiencia para compartirla contigo y evitar que puedas sufrir algo malo sino protegerte, para qué entonces la experiencia? En suma, compartir lo que cada uno tiene. Así me entregué a ti desde el inicio de los tiempos… Y en esa búsqueda personal de tu ideal, ¿cómo reclamarte entonces que me atendieras un poco, que escuches mis razones, que me prestes atención? Más aún, ¿Preocuparte por mí, cuidar de mí? ¿Escuchar el latir de mi corazón que vive para ti? ¿Debería yo haberte hecho saber de las heridas, las lágrimas y todo el dolor que ha sentido mi corazón cuando te ibas cuando yo te acompañaba, te buscaba, te llamaba con la mente o te esperaba, en el TUSM y en tu casa y en la covacha y en tus presentaciones y en La República y en el Mirador después de esperarte horas en el frío de una banca a que bajes a las 3:00 am. con el pretexto de que estaba yo de casualidad por ahí tomando en un bar con amigos, solo para recogerte y llevarte a descansar, juntos? mi dolor cuando me mirabas con rabia, molestia, burla, abulia o desconfianza? o cuando preferías estar con otros antes que conmigo, Mori, Martín, Fantasy, Germán, Miguel, todos “los que estuvieron”, o el dolor cuando alegremente me escribías adiós en tu diario, o cuando simplemente me alejabas por tus miedos-vanidad? ¿Para qué hacerte saber de ese dolor si el resultado, estar a tu lado, siempre fue el mejor de los bálsamos? Si justamente esa misma lucha siempre traía tu felicidad. ¡Qué injusto entonces habría sido de mi parte echarle en cara al destino el dolor en mi corazón, el gastar la mejor de las energías de los mejores años de mi juventud por ti, la más pura, cuando mucho más justo sería agradecerle el estar contigo! Así lo hice, siempre, así lo sentía. Nunca por nadie luché ni una décima como luché por ti, lo sabes, lo sientes, pero no luchaba contra ti, luchaba contra todo lo que podía hacerte mal o nos podía hacer mal, para ser felices. Era la mejor lucha de todas. Pero ahora sé que sí, que también necesito de ti, de tu cuidado, de tu preocupación, de tu voz diciendo “no sólo soy yo, María Inés, sino también tú, Gustavo, tú y yo”, que cuides de mí porque necesito de ti después de cuidarte de las luchas contra los males del mundo de los que te protejo, a ti y a tu corazón. Que me luches, que me pidas que me quede, que si me amas me digas que me amas. Algún día me gustaría que me digas, “sí Gustavo, la felicidad es lo único que importa”, lo demás, Lacan, la permanencia futura, el tánatos-mujer-mamá-soledad-gata, lo que piensen los demás, la vanidad, a la mierda! “la felicidad es lo primero, mi felicidad y de los míos”. Para mí, en cambio, no hay alternativa que valga: Amarte, cambiada o la misma de siempre…para mí eres María Inés, eterna, indestructible, siempre viva, bella, en algún lugar, en todos los lugares desde que te conocí, en Lima, en los lugares de mi mundo, en mi corazón, en mis sueños. No voy a verte más, no te visitaré, no te interrumpiré, si así lo quieres, no más debilidad, soy capaz de quemarlo todo si quiero, sabes? Puedo quemar tu corazón, tu espíritu, y mi corazón y mi espíritu también…puedo ser el tánatos que tanto dices buscar y admirar. ¿Para qué? Prefiero quemar lo que te hace infeliz o temes ¡qué me importa si ante el mundo no soy nada tuyo! Sólo necesito estar contigo para ser feliz y el mundo y su vanidad a la mierda! Que aprendas todo lo que te propones, lo disfrutes y te alimente -saludablemente-, y seas feliz logrando lo que de sentido a tu vida, que luego de destruir aprendas a construir (sin lo cual lo primero no vale), construir, en fin, tu felicidad con los que amas y te aman. Nos iremos despidiendo sin decirnos adiós, hasta no vernos más. Si algún día veo una estrella, hermosa como ninguna, incluso a la hora de morir, sabré que eres tú, que me llamas. No habrá miedo entonces, ni en la muerte ni en la vida y volaré hacia ti, mi amor, mi María Inés, para estar juntos y ser felices para siempre…

domingo, 16 de junio de 2013

Todo lo que hacemos es para siempre

En serio ya tiraste todo por la borda? Estas convencido de que nunca mas miraras hacia atrás buscando algo perdido, la promesa de algo, la esperanza de algo mas? como cuando eras niño... Aquí termino todo, entonces. Te conformas? eso es lo que pasa? te conformas y crees que lo que estas viviendo es la felicidad, que no puede haber nada mas allá de los miserables ocho metros cuadrados de tu habitación, de esas tardes calurosas en pleno invierno gracias al roce tibio de los cuerpos? Hasta aquí llegamos. Este es el limite del abismo, entonces, un paso mas seria caer en lo desconocido y salir de tu comodidad tan confortable, tan simple, quizás hasta mediocre. Pero no te importa, porque al menos no te sientes solo.

Pues yo salí, sabes, aunque no lo creas salí. Lo intentaba hace mucho tiempo, tu sabes, esa cosa que podría llamarse despegar. Bueno pues, di el paso, con mucha rabia en el corazón me arranque el miedo de las entrañas y escape de todo. Ahora estoy cayendo, redondo, lento, en cada minuto, con los ojos cerrados sin querer saber que sera de mi al día siguiente, feliz, muy feliz, habitando un paraíso donde la mayor virtud no es la paz. Pero un rezago de mi miedo me quiso devolver, me quiso detener. Fue así: tu? que haces? vuelas, dices? tu? ja, ja, ja, no, tu no. Entonces la cague, la recontracague, llene de pura mierda algo que había cuidado durante meses, que era mi tesoro, que era mi fortuna, mi suerte de vivir. Ese impulso que te empuja a que todo se arruine, tu sabes, tu Tanatos interior.

Como haría un pájaro, me pregunto ahora? como haría un pájaro luego de arruinar su vuelo? No tiene heridas las alas, tampoco aterrizo para descansar, mucho menos equivoco el camino. Simplemente, dudo de ser un pájaro. Como borrar eso? Es ese tipo de cosas que no se pueden enmendar porque son muy interiores, tan intimas que desfiguran la propia concepción del espacio-tiempo. Si, tal como lo digo, querido, cuando se trata de hechos nada se puede borrar, son manchas de colores impregnadas en el tiempo. Querrás hacer otras cosas para borrar lo primero, querrás llenarte de nuevos recuerdos, de nuevas acciones, pero lo que hiciste siempre estará ahí, siempre, mirándote a los ojos cada vez que voltees, estará ahí así tu ya no estés, así pasen mil años, así se destruya el universo completo. "Fue" ahora significa lo mismo que "es". Todo lo que hacemos es para siempre.

Antes pensaba que era distinto. Una de mis premisas de vida era "todo pasa" (las otras: todo va a estar bien, todo es cuestión de voluntad). Ahora ya no lo siento así, ya no "todo pasa", sino "todo permanece". Y, simplemente, vigilar mis propios pasos, mi propio cuerpo, mi propia cabeza, con la insistencia furtiva de un cazador o un espía. 

Y tu, amor? En que estas? Sabes, en verdad sabes que un "mientras tanto" puede ser eterno????


lunes, 8 de marzo de 2010

Casa de muñecas

Hace mas de cien años desde que se escribio esa obra de teatro en donde una mujer en busca de si misma abandona a su marido y sus tres hijos, tras descrubrir que sus sacrificios "mal llevados" serian mal interpretados hasta por su propio esposo...para quien nunca dejo de bailar y hacer piruetas desde que se conocieron pues se habia reflejado en el la unica imagen masculina que tenia, aquella que la veia no mas que como un simple adorno, bello, servil, util para el juego. Casa de muñecas se llamo la obra donde la mujer protagonista reclama su derecho de ser auntentica y no alinearse a las exigencias sociales que la conciben ante todo como esposa y madre: "creo que ante todo soy un ser humano como tu"... Cuando lei esto, que es una filosofia antigua en mi vitacora, me asombre de que salieran de los labios de una mujer con mas de cien años de antiguedad llamada Nora. Tan candida, juguetona, seria, tragica y valiente, Nora entendio que si se juzga a la mujer como una cabeza llena de pajaritos es porque precisamente su padre y despues su esposo "son culpables de que no haya llegado a ser nunca nada". precursora favorita e ideal, al irse no acepta ni siquiera el dinero de aquel extraño con quien vivio ocho años. Sola, necesito estar sola para orientarme sobre mi misma y sobre lo que me rodea, no puedo estar mas contigo.

Y ella no es floja ni diletante, no se le puede recriminar que la casa la harto o algo asi. Solo decidio dedicarse a "deberes no menos sagrados" que los de madre y esposa: sus deberes consigo misma. Conseguira empleo, se dedicara a la soledad, al estudio, al arte, a la politica, se volvera lesbiana sin verguenza de besar a su amada en el parque, ¡es la historia de la mujer del siglo XX y ahora del XXI!, cada vez mas protagonista de la historia publica, la vida intima ya no le compete de manera exclusiva, ahora se comparte en roles similares la paternidad, la manutencion de la casa, los empleos bien remunerados o la posicion publica prestigiosa por inteligencia y/o creatividad. Ser solo un objeto sexual es algo que va pasando de moda.
Los adolescentes siguen besandose en los parques, siguen haciendo el amor pero de una manera mas compenetrada, mas de tu a tu que "de hombre a mujer","esa chica que parece chico esta con ese chico medio androgino", la humanidad es manifiesta y la sexualidad es circunstancial. Un par de chicos de pie con uniforme escolar y es ella la que permite el beso, bellisima, la que lo pide, la que abraza sin miedo y con muchos sueños y proyectos a parte de "una bonita familia". Y en nuestro pais lo vemos feacientemente: Claudia Llosa, Magaly Solier, Sofia Mulanovich, Kina Malpartida, todas las voleybolistas, (Keiko presidenta!!! jajaja, broma), etc. ¿Para qué más? Por su sensibilidad precisamente no ponen limites cuando se trata de dar todo y lo mejor de si.

No se si Nora estaria de acuerdo en celebrar un "Dia de la mujer". Un dia de la que queda embarazada y tiene hijos, un dia de la que solo vive para complacer al marido, un dia de la que deja que la traten como muñeca. Es increible la vigencia que aun puede tener este texto, aun es muy arriesgado decir que las "muñecas" ya no existen, porque es tan comodo serlo, tan facil y divertido, es puro chantilly. A quien yo celebro, quien creo que en vedad merece un saludo y mil respetos, es a aquella verdadera mujer que se atrevio a deshacerse de estigmas y ser libre, a esa mujer que nacio hace mas de cien años con este texto y con toda la burguesia escandalizada levantandose de los asientos a media funcion. Me pongo de pie y doblo los aplausos.


bendita mujer!!!!!!!!!

miércoles, 31 de diciembre de 2008

celestial o terrenal, vivamos el eros YA!!!!! (feliz año 2009!!)

Tantas Teresa de Isaac Chocrón, la experiencia mística
La obra Tantas Teresa es una obra corta terminada por Isaac Chocrón hacia 1982 después de algunas reescrituras. Tiene como personaje central a Santa Teresa de Ávila, conocida por sus famosos éxtasis místicos y por encaminar en esta ruta al más grande poeta místico San Juan de la Cruz. La obra es una sola escena y lleva parlamentos enumerados uno tras otro, es decir que se puede interpretar por varios actores o por uno sólo. Es un homenaje a la vida que llevó la santa, a su obra y a su experiencia mística personal.
Cuando hablamos de la obra teatral de Isaac Chocrón es inevitable hacer alguna referencia a su autobiografía, él mismo ha confesado que este aspecto es crítico en su obra y que incluso ha llevado a escena a algunos de sus seres más queridos ya fallecidos convirtiéndolos en personajes con nombre propio. Esta obra constituye su primer acercamiento a la vida de un personaje histórico, develándonos un plano humano y personal oculto tras la fama y la institucionalización del personaje.
Poco después de la culminación de esta obra se embarcaría en un trabajo dramatúrgico acerca de uno de los hombres más emblemáticos para la historia de Venezuela: Simón Bolívar. La obra Simón (1983) explora el tema de la amistad, reflejada en la estrecha relación que lleva el libertador con su mentor Simón Rodríguez. Por medio de esta puesta, Chocrón nos muestra los substratos más humanos del sujeto histórico con textos sencillos y sin diacronismos, mostrándolo dócil y apabullado por experiencias personales que su querido mentor le ayudará a superar para que pueda embarcarse en la empresa libertadora. Podemos conjeturar que Tantas Teresa es un ensayo anterior a este trabajo.
Pero el perfil histórico de Teresa es difícil de resolver, si bien su quehacer comunitario es innegable, los moldes que la determinan como sujeto histórico no están tan marcados socialmente como los de Simón Bolívar. Su relación trascendental con el mundo se da sobre todo a partir de su relación con Dios, a partir de su propia experiencia mística humana. La exploración individuo-sociedad se da en Chocrón desde sus primeras obras, pero Teresa resulta una experiencia particular porque su misma vivencia personal de Dios es la que le abrirá las puertas a la posteridad. Con Simón, en cambio, éstas se abren desde su participación determinante en la vida social y política de un país o conjunto de países. Es decir, primero se tuvo que explorar cómo la participación de algo tan íntimo como conocer a dios se volvió sobrevaluable, para luego poder tratar la acción del hombre histórico, desde una perspectiva humana del héroe.
Queremos remarcar, entonces, que el primer acercamiento al trabajo de un personaje histórico se dio desde el mismo rasgo de humanidad que lo hizo histórico, (el hombre necesitado de dios), para luego develar el lado oculto propiamente humano de un personaje socialmente institucionalizado. Porque hablar de Santa Teresa no es lo mismo que hablar de Simón Bolívar. Y esto se conoce a través de la obra de ambos. Si queremos saber de Teresa hallamos sus libros intimistas pero a la vez trascendentales; en cambio, lo que primero se sabe de Simón Bolívar es su labor como libertador de pueblos. Pero ambos coinciden en eso: la búsqueda y el encuentro de libertad para el hombre, espiritual y social-política. Tantas Teresa, entonces, no supone tanta dificultad al momento de develar dramáticamente al sujeto humano: mostrar su vida y su obra es mostrarla a ella tan humana como es.
La intención del autor en esta puesta fue mostrarnos una perspectiva sobre la vida y la muerte, ítems que rondan la obra de Chocrón hasta ese momento, especialmente en Mesopotamia (1980) donde se acepta la muerte no solamente como parte natural de la vida sino como parte constituyente: “Sin la muerte no hay vida” . El miedo a la muerte debe vencerse con su conciencia, reconociendo que estamos vivos y que no vale la pena preocuparse mucho por ella porque estando vivos, ciertamente, la muerte no nos pertenece. Ésta idea recuerda mucho la que plantea como parte de su poética el escritor argentino Jorge Luis Borges, sobretodo en cuentos como “La muerte y la brújula”, donde queda en suspenso la bala que debería llegar a matar al detective Lonnrot por el laberinto que divide al tiempo en infinitas mitades: incluso un segundo antes de nuestra muerte, ésta no nos pertenecerá .
Reconocer y ser conscientes de nuestras muertes es a la vez estar más atentos a nuestras vidas y llevarlas a cabo como una oportunidad única de actuar, tal como nos lo plantea la propia Teresa: “110. Acuérdate que no tienes más de un alma, / 111. Ni has de morir más de una vez, / 112. Ni tienes más de una vida breve, y una que es particular, / 113. Ni hay más de una gloria, y ésta eterna.” Es decir, vivir sin miedos, pero conscientes de que un día ya no vamos a estar en el mundo y seguirá andando sin nosotros, de que al dejar de existir dejaremos inevitablemente una impronta marcada en su faz.
Siguiendo una línea similar a la de la obra señalada (Mesopotamia), también es palmaria la idea de que la libertad implica una cualidad de compromiso que la hace ser tal, ser libre significa entonces no someterse a los regímenes impuestos por el entorno social o el primario vínculo con el otro que se nos inculca (ser esposo de, ser hijo de, ser homosexual), pero tampoco caer en nuestro propio libertinaje.
Ser libre es tomar conciencia de nuestros propios regímenes y ser fiel a ellos, comprometernos con nosotros mismos
. Así, en Mesopotamia, cuatro hombres han decidido abandonar a sus respectivas familias y constituir una familia entre ellos mismos, por la sencilla razón de que se aman y comparten las mismas ideas, el mismo sentimiento. Esta perspectiva ayudaría también a desencartonar las relaciones que nos atan a nuestros seres más cercanos, como la familia, y aprender a ver en el padre o la madre al ser humano que existe detrás de tales etiquetas.
Teresa se mantuvo fiel a sus creencias a pesar de que le granjearon problemas con su propia institución religiosa, después de fundar la Orden de los Descalzos. La obra nos muestra cómo perseveró en lo que consideraba su máxima forma de ser y sentir a dios: “80.Nada te turbe, nada te espante, / 81. Todo se pasa, Dios no se muda, /82. La paciencia todo lo alcanza. / 83. Quien a Dios tiene, nada le falta.” (TT)
Todas estas ideas (individuo-sociedad, vida-muerte, libertad-compromiso) son constantes en la dramaturgia chocroniana. Pero en Tantas Teresa están atravesadas por la presencia de Dios como principal protagonista.
¿Qué lleva a un autor homenajear a una santa de hace más de cuatro siglos, que ha sido canonizada de acuerdo a valores que la sociedad posmoderna actual ya ha devaluado? La secularización del mundo occidental es innegable, la caída de los tótems más representativos, como el honor o el pudor, han caído y han dejado al sujeto occidental con una sensación de vacío insalvable porque ha llegado a perderse incluso el respeto por la vida humana, el capitalismo vigente ha hecho que ésta se vuelva materia prescindible, el proyecto perpetuo e infinito de la modernidad no parece traer más soluciones que problemas tras toda su retórica.
Hablar de dios en ese contexto no resulta anticuado sino reconstituyente, un respiro, una mirada fuera de la máquina voraz del día a día. Tal vez por eso la puesta de Tantas Teresa tuvo éxito. El mismo autor nos confiesa: “aunque judío sefardita, me considero teresiano por coincidencias con su manera de pensar y de escribir” . Tantas Teresa nos demuestra que el hombre necesita de Dios, y también al revés (no debe faltar quien diga que sus éxtasis no eran más que los arranques histéricos de una adolescente). Pero este Dios, en la experiencia teresiana, no es el escolástico omnipresente y subyugador, ocupado más de los castigos que de la redención.
Es un dios que libera porque le permite a Teresa redimirse de su propia existencia y, como ya hemos visto, armar su propia forma de vincularse con su devoción:
“41a. “Debes saber que cuando la inteligencia del ánima, que es la más alta de las fuerzas entre las que se conocen, / 41b. Pasa en afección o amor de las cosas que contempla, / 41c. Casi es dicha levantarse sobre sí misma, / 41d. Y la tal obra se llama exceso del ánima o levantamiento sobre sí misma o sobre el espíritu suyo, según hallarás en muchos libros escrito.”(TT)
Esta forma de vincularse con él es esencialmente ascética, renuncia a toda materialidad, como poder tener objetos personales, renuncia incluso a la palabra:
“41i. “En lugar de la oración verbal, la oración de recogimiento: Dios carece de habla. Él es la esencia de la quietud y sólo aquellos que se acerquen a Él en silencio, pueden ser escuchados y les será dada una respuesta”. / (…)/ Hermanos, una de dos / o no hablar o hablar de Dios, / que en las cosas de Teresa / aquesta ley se profesa. / 66. Silencio absoluto de las ocho de la tarde hasta la mañana siguiente. Practicar el silencio es como andar descalzo.”(TT)
Sin embargo, el misticismo no se da a nivel espiritual exclusivamente: no abandona la practicidad del día a día, nos conmina a tener presente a Dios en todo momento, incluso en las experiencias menos sacras como cocinar. Y nos conmina hacer obras, que es la aplicación concreta de la fe:
“43. ¿Y piensan que allí- en la contemplación- está todo el negocio? Que no, hermanas, no; obras quiere el señor: y que si ves a una enferma a quien puedes dar algún alivio, no se te dé nada de perder esa devoción, y te compadezcas de ella (…)/ 44. Pues, ea, hijas mías, no haya desconsuelo; mas cuando la obediencia os trajere empleadas en cosas exteriores, entended que si es en la cocina, entre los pucheros anda el Señor ayudándonos en lo interior y exterior. / 45. Menos oración y más trabajo. / 46. Dios nos libre de los santos taciturnos. / 47. Una monja melancólica es una mala monja. / 48. Dios me libre de santos encapotados. / 49. De devociones bobas nos libre Dios.”(TT)
Y también es un dios que encontramos dentro de nosotros mismos, como nos lo señala Teresa en su excelsa obra Las Moradas, y nos lo recuerda a través de las palabras de Chocrón, después de conminarnos a considerar nuestra alma “como un castillo todo de diamante”:
“99b. Las Moradas son como siete órdenes o tipos, aunque las que contiene el alma son en número infinito, y éstas no una en pos de otra, como cosa enhilada, sino como un palmito, que para llegar a lo que es de comer tiene muchas coberturas que todo lo sabroso cercan. / (…)/99h. En la sexta Morada se verifica el desposorio espiritual del alma con Dios. / 99i. En la sexta y última, el alma es introducida por el Señor en la mansión que Él mora.”(TT)
No es novedad el tratamiento de aspectos religiosos en Chocrón, su misma condición marginal al respecto (ser judío sefardí, y para complementar el tabú ético puede agregarse que es homosexual) lo hace involucrarse en la temática de manera indirecta o ya directa como ésta. Nuevamente, en Mesopotamia es marcadísimo el símbolo que realiza al nombrar a los cuatro amigos que constituyen una familia como Mateo, Marcos, Lucas y Juan, los escritores del Evangelio. “Escritores” que plasmaron sus libros inspirados por el soplo divino de Dios, en quien creían fervientemente. Ahora, en pleno siglo XX, esta suerte de nuevos apóstoles son los autores de una filosofía que los complementa como seres humanos, los llena, los satisface tanto como Jesús colmaba de paz a los suyos. Construida la metáfora por el paralelismo, reconocemos que en ambas dimensiones se ha hallado la felicidad sublime, no la felicidad efímera que ofrecen los placeres más terrenales y tangibles.
Y aquí entramos al punto medular del asunto, algo tan antiguo que mirado corrientemente puede resultar cursi, pero que es una de las verdades fundamentales del hombre y que Isaac Chocrón sabe camuflar excelentemente: el amor. Hay dos fuerzas que mueven al mundo, dos polaridades innegables, una dicotomía que une o separa a las personas y es tan real como que tenemos dos ojos o dos manos; los nombres varían pero el sentido ontológico es el mismo: eros/tánatos, el bien/el mal, dios/el diablo, vida/muerte, recuerdo/olvido. Teresa de Tantas teresa y los cuatro nuevos “evangelistas” están invadidos por la primera de éstas fuerzas, en un caso cobra la materialidad de la manifestación divina y se vuelve dios concretamente; en el segundo caso, es simplemente el eros que los colma y los une. En ambos casos, esta fuerza está alejada de los placeres carnales, no tiene que ver con ellos, a pesar de que se manifieste necesariamente a través del cuerpo (éxtasis - cercanía corporal de los cuatro que viven bajo un mismo techo), podríamos hablar entonces de un erotismo celestial.
El mismo Chocrón afirma que la amistad “Es el amor perfecto y duradero. Porque es amor que respeta”. E inmediatamente después hace una comparación con el otro tipo de amor, que llamaremos erotismo terrenal: “Puede que el amor romántico sea más intenso, más avasallador, más satisfactorio, más erótico, más todo. Pero, precisamente, por ser eso se quema, mientras que la amistad es el amor perfecto porque está basado en el respeto mutuo y porque cada quien vive en su casa.” Es sintomático el uso de la expresión “se quema”, tanto como para hacer algunas conjeturas lacanianas ligadas al goce como camino hacia el fin (en un sentido escatológico). Efectivamente, gozar de la carne significa agotarla, gastarla, consumirla; pero a la vez y de forma paradójica, el único camino para la reproducción de la especie es precisamente el erotismo terrenal y no el celestial.
Con estas categorías improvisadas podemos darnos cuenta de que Chocrón apuesta por un erotismo celestial que logre satisfacer existencialmente al hombre, en medio de un mundo donde lo que prima es el desborde de las pasiones y los impulsos. En Tantas Teresa la noción de Dios puede tener una lectura actualizada si captamos la yuxtaposición que tiene con la fuerza primaria del amor, que no surge de ningún otro lugar más que de nosotros mismos. El texto nos ofrece un camino lógico para llegar a estas conclusiones, nos da varias pistas al respecto.
La primera operación es la identificación de la santa con Dios, una experiencia mística que empieza como un proceso psíquico para terminar en físico, pero saltando estas cuestiones, es algo que se trasmite a nosotros a través de palabras:
“42.a “De cuando en cuando, un sentimiento de la presencia de Dios me penetraba inesperadamente, de suerte que no podía de ningún modo dudar o que Él estuviese dentro de mí, o que yo fuera enteramente absorbida por Él. / (…)/ 42d. Se levanta en lo interior un vuelo… / 42e. Porque este dolor sabroso, y no es dolor, no está en un ser. Es un dolor amoroso…” (TT).
Esto nos da una idea todavía medio ambigua de lo que sucede en el proceso místico pero se nota claramente la dimensión suprasensible que conlleva, no es algo que podamos percibir con los sentidos propiamente, es una experiencia fenoménica íntima y profunda que necesita de nosotros pero de algo más. La alusión al dolor bien puede ser una referencia a los castigos físicos que llevaba a cabo todo asceta cuando estaba en boga la práctica del ascetismo primero y más crudo. Ahora, desde aquí se hace alusión a ese algo más que se necesita: el amor, por ello el dolor se vuelve amoroso y nos permite el sentimiento de Dios. La condensación de los signos Dios-amor se dará de forma sutil, éste será el segundo movimiento:
“42g. Quien le amare mucho, verá que puede padecer mucho por Él; al que amare poco, dará poco. Tengo yo para mí que la medida de poder llevar gran cruz o pequeña, es la del amor. / 42h. El verdadero amante en toda parte ama… ¡Oh, señor mío, que fuerza tiene con vos un suspiro salido de las entrañas! /” (TT)
Cabrían en realidad muchas preguntas, de dónde surgió su amor, quien halló a quien, etc. Pero como Teresa misma lo señala: “72. Lo que no entendáis, no os canséis. No es para mujeres, ni para hombres, muchas cosas. / 73. Mientras menos lo entiendo, más lo creo.” (TT)
A continuación se refuerza la idea de identificación entre Dios y la santa: “96e. ¡Oh noche que me guiaste, / oh noche, amable más que alborada, / oh noche que juntaste/ amado con amada, / amada en el amado transformada!” (TT)
Luego de la explicación de su experiencia mística a través de la metáfora de Las Moradas, se da el último paso, hacia el final de la obra: se deja sentenciado que Dios está dentro de uno mismo, no fuera, no es una fuerza exterior: “100. San Agustín vino a encontrar a Dios dentro de sí, después de haberlo buscado por todas partes. / 101. Hermanas, hermanas, no busquéis por fuera; buscad por dentro.” (TT) E inmediatamente después se nos explica que si lo que debemos encontrar dentro de nosotros es Dios, éste no es otra cosa que el amor, o esa fuerza esencialmente humana que constituye uno de los polos de la dicotomía señalada: “102. Para aprovechar mucho este camino y subir a las Moradas que deseamos, no está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho; así, lo que más os despertare a amar, eso haced.” (TT)
La ruta queda resumida así: Yo – amor – dios – Yo/dios. No se le puede pedir a un público secular del siglo XX que vuelva a creer en Dios, que se aferre a una experiencia mística y se dedique al ascetismo. Pero se le puede pedir que ame, simplemente. Y es que la lectura global del texto nos da un mensaje actual y revivificante: hallar el amor dentro de nosotros mismos es hallar a dios, no católico, ni judío, ni musulmán, el amor al que se refiere Chocrón, el que debemos encontrar dentro de nosotros mismos, es el eros celestial, el que colma nuestra existencia antes que agotarla, el que satisface nuestra inconmensurabilidad como seres humanos, el que después de todo hace prevalecer la vida porque se aleja del goce que la vuelve prescindible. El eros terrenal mantiene la vida en una forma biológica, pero pareciera que sólo se dedica a fabricar seres vacíos en serie; el eros celestial conserva la vida en un sentido trascendental, nos libera porque nos convierte en dueños de nuestras propias vidas para poder armar nuevos regímenes de acción, es decir, nos convierte en nuestro propio dios (amada en el amado transformada).
Tantas Teresa parece una obra pequeña dentro de todo el panorama de la dramaturgia chocroniana, pero acabamos de comprobar que quien se acerque a ella para conocer más las tendencias del autor no se arrepentirá de haberla tomado como referencia, ni tampoco quien quiera disfrutar de una bella e intensa obra dramática.