lunes, 16 de mayo de 2011

Exhibicionista busca voyeur


Como un rompecabezas, como los dientes dentro de la marca que dejan sobre la carne, como unir los dedos de ambas manos, cada dedo abriéndose camino entre los otros para formar el tejido de lo que cabe y es perfecto cuando se une. Podría estirar los brazos hacia adelante y esperar que el espacio me trague convertida en agua con ansias de contenerse dentro de una botella, calzar en algún sitio, ser consumida. Flotar como vapor es divertido, pero los perfiles están construidos para aterrizar dentro del mar de los rostros y buscar uno que coincida con los agujeros, elevaciones, pómulos, puntas propias. Todo lo mío está hecho para coincidir con lo tuyo, para crear la maravilla.
Solo fue ver, estabas ahí, decidiste aparecer por fin. Cuando no había nadie en mi cuarto más que yo, recostada en la cama en plena tarde, miraba hacia el techo blanco, hacia las paredes, en silencio. Los sesos eran unos facinerosos mercachifles que me vendían ideas banales: podrías ganar el próximo juego de lotería que compres, un terremoto en este preciso momento te haría arder por dentro de la emoción, cuando te gradúes serás feliz, has visto qué silencio, aceituna en la torta, recuerdo que ella dijo una vez que éramos parecidas, aceitunas en la torta, oscura y jugosa, ponte de pie de una vez y haz algo. Lo que hice fue abrir la boca, tanto que terminé abriendo los ojos, el tubito por donde salen las gotitas, el buzón de las palabras llenas de alarma: ¡Aparece, aparece de una vez, ya me cansé de esperarte! Ya no quiero estar acá, ni en este cuarto, ni en esta ciudad, ni en este país, ni en ninguna parte del mundo, ¡porqué me dejas acá sola, qué quieres que pruebe! ¿tengo que hacer más? ¿más? ¡Ya no quiero estar acá!, me quiero ir, de nuevo contigo para ver tu rostro, te extraño mucho… dios, amor, jesucristo, naturaleza… ¡no sé lo que mierda seas pero te quiero ver aparecer en este mundo, en este país, en esta ciudad, en este cuarto entre las paredes blancas que se verán oscuras si apareces!
Y te imaginaba como sé que eres, como ahora he comprobado que eres. Radiante. Con unos ojos enormes no de tamaño sino de ganas de verme a mí. Con las manos más lúcidas del mundo porque me toman fotografías a mí. Con el perfil perfecto, pestañas en forma de punta para calzar serenamente en los paréntesis vacíos que me hago al ser aceituna y no torta. Y bailo y me entrego porque sé que me estás mirando, sé que estás de pie frente a mí, encantado, como si fuera yo la aparecida del cuarto, yo la que hace oscurecer las paredes blancas, yo la que tú llamas radiante, la que extrañas si no estás mirando.
El amor es lo que es el amor para el otro.


Personal Jesus, Depeche Mode.


Imagen: Alex Grey.

martes, 26 de abril de 2011

No me emociona…

Nada emociona, nada en este limbo templado si el corazón no late fuerte, si estoy en un sitio quiero estar en otro, es como si hubieran entrado todos a la gran fiesta de los nervios y los colores sicotrópicos, de los sonidos después de un pitazo de futbol, y pégale bien fuerte a la pelota, a tu mujer, al pushing ball pélvico, a las historias hermosas de un dios sobre los cielos celestes que lloviznan de vez en cuando y qué rico sentir la garúa en tu cara, o bañarse con agua calientita, qué rico es cuando se besan, cuando la gente baila despreocupada, los hijos, qué hermoso el bebé en su cochecito, la comida en la boca, los pies en los zapatos… todos dentro de la fiesta de la vida y yo sentada como estúpida en el estacionamiento, dentro de un auto que ni siquiera es mío sino de alguien que también entró a la fiesta y me dejó sola conversando con el espejo retrovisor. Así las cosas. ¿Mi culpa? No lo sé…
-¿Qué haces tú para emocionarte?
-Ahora… converso contigo.
-¡En serio! Falta de emoción… ¿hay un término sicológico para definir ese estado?, debe haber, tú que eres sicólogo ¡dime!
-Sufres de gimenología
-¿Qué?
-Claro pues, estás sufriendo de gimenología y necesitas que te cure jajaja…

No me emociona tu chiste. Enamorada, recuerdos, mamá… vacío. ¿Es que acaso la vida gira en torno a eso, es acaso eso lo esencial? Mañana van a cocinar pepián de choclo, qué emoción, y el sábado fuimos al único castillo de Perú que queda en Chancay, qué emoción, qué bonito. ¡Si supieras que he soñado contigo, amigo!, qué locura. Y este fin de semana compartiré escenario con un grupo de rock peruano de los 80, sí, ¡con el grupo Río! ¿Puedes creerlo? "¡Qué emoción!" Una parte de mí quiere alzar la cabeza, abrir bien los ojos y sonreír. La otra parte soñó con dos brujas bastante ancianas y reilonas, estaban murmurando en la salita de espera de una tercera adivina mientras otra persona, tímida, calladita, que había llegado primero a la consulta de la bruja mayor, y que era yo, se asomaba nerviosa a los cuchicheos de ambas, con mucho temor de que las tres brujas juntas se conviertan en las moiras griegas para cortarme el hilo vital. Como sucedió con el cadáver que vi ayer.
¡Eso sí fue emocionante! Los carros se desviaban por orden de los policías, faltaba poco para llegar a casa así que me bajé. Y pude ver lo que impedía el paso de los carros: sobre la pista negra una mano luminosa por su palidez, parecía de cerámica –creada de barro; un poco más allá, inmensas bolsas repletas de bolsas, translúcidas y desparramadas como basura gritaban el suceso que las dejó en el suelo, igual que el cadáver. La mujer había sido cubierta con las mismas bolsas que recogía para ganarse el pan. La mano con que comía ese pan reposaba inútil en el suelo. Inútil también la mochila negra al costado de su cabeza, ni pertenencias ni almohada ni refugio en ese sueño. Me dijeron que la señora estaba embarazada, que después del accidente, en los quince minutos que tardó en ponerse completamente pálida, su vientre aún se movía.
La vida es un misterio que me abrumará siempre, no los temas típicos-tópicos- túmidos que utilizas para autoproclamarte poeta y decir “este es mi blog” con harta solemnidad. Tu enamorada, tus recuerdos, tu mamá… tu vacío, ¿a quién chu... le importa?

Mujer inconveniente de Liliana Felipe, jajaja cómo me emociona esta mujer!

jueves, 31 de marzo de 2011

"Te copio"

No sé si de verdad nos estamos comunicando, a veces necesito una señal más fuerte que las pautas argumentales que me planteas dentro de los sueños. El otro día sostenía una cabeza que sangraba mucho por una herida que tenía en la nuca, una herida que dibujaba un cilindro en su interior, una herida antigua que se ocultaba con un tampón de jebe que había resbalado de su posición funcional, lo que era la causa del gran chorro de sangre que se formaba por más que yo intentara detener el agujero chorreante con mis dedos.


¿Quieres más?


Antes de este incidente lamentable estaba a punto de hacer el amor con el dueño de la cabeza, después, claro, que me prometiera mucha ternura y mucho corazón en sus acercamientos, y que se disculpara hasta jurar en nombre de no sé cuantos dioses que me necesitaba de verdad y que la mujer con la que lo había sorprendido en una situación sospechosa, no hacía mucho, era en absoluto alguien insignificante. Habíamos estado frente a la computadora un rato, le estaba mostrando algunos escritos, fotos, recuerdos, retazos que justificaran mi frase “te quiero, está bien, no puedo negarlo”, que sintiera más culpa por su reciente infidelidad, “pero esto que acabas de hacer es imperdonable”. Sobre todo porque cuando abrí la puerta de esa habitación donde pensaba hallarlo dormidito, la tipa salió acomodándose la minifalda y el cabello suelto desordenado. ¿Qué hacía ahí? ¿Porqué lleva minifalda, acaso no estaba prohibido en esa fiesta? –aún así era verdad, bien simplona la muchacha, insignificante. Tanto que cuando salió ni se atrevió a mirarme a los ojos. Yo miro a los ojos para que sepan que ahí estoy. Pero sentada en el sillón, en el primer piso, poco antes de subir las escaleras y hallar esa escena tan desagradable, tenía una irrefrenable tendencia de sostener el cuello hacia abajo, y la mirada hacia mis piernas. ¡Nadie me había dicho que en esa fiesta estaban prohibidas las minifaldas! La anfitriona de la reunión me lo susurró al oído, “¿por qué, ah?” le pregunté. La fiesta estaba llena de menores de edad. Pasó un grupo por el sillón donde estaba sentada y no despegaron los ojos de donde yo también los tenía, qué incómodo, mejor voy arriba a cambiarme de falda, o mejor me pongo pantalón.


¿Un poco más?


Ahora la sangre no deja de chorrear, poco después que se acercara a darme un beso el tampón se desprendió, me asusté tanto con la sangre que cogí la cabeza y me la llevé escaleras abajo examinando de donde provenía. La anfitriona me ayuda, me dice que la herida es antigua… que no hay nada que hacer… déjalo morir, déjalo morir como a quien muere desde hace cuatro meses.


¡Más!


No sé si de verdad nos estamos comunicando. Si ha sido azar o si hemos escogido esto. Si revisas nombres inventados, si hablo para que me escuches tú. ¿Será posible que ni tú ni yo hayamos olvidado algo tan simple como ojos que miran para saber que estás?



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Canción de moda: Loba


lunes, 14 de marzo de 2011

Necesito dinero (última parte)

En el baño, la extraña mujer de pelo ensortijado llenó con agua un vaso sencillo que no tenía adornos ni tampoco la marca de fabricante. Roció al contenido pedacitos diminutos de algo que parecía vidrio y brillaba tanto como si fuesen cristales.

-¿Qué es eso?– preguntó Carmen.

-Lo usamos en Brasil…

Esperaron un momento observando dentro del vaso, hasta que alrededor de los cristales empezaron a crearse movimientos caprichosos que formaban tormentas, olas, remolinos y más signos de historia acuática. La adivina observaba muy atenta los cambios, elevando el vaso para mirar las profundidades del agua que se encontraba viva, agitada por una fuerza eléctrica. Su rostro, sin embargo, permaneció inmutable durante el proceso; cuando la materia dentro del vaso dejó de dar señales de variación en el movimiento puso éste sobre el lavatorio.

-Qué pena que estés tan cerca de tu muerte…

-¿Los tres remolinos que siguen ahí significan eso?

-Cuando ya no estés aquí ellos quedarán. No tardaron mucho en reaparecer… a eso me refiero.

-¿Reaparecer? No los vi cuando empezó a moverse el agua.

-Así sucede también al nacer…

-¿Por qué se siguen moviendo? ¡Me desespera!

-Siempre se han movido y nunca dejarán de hacerlo.

¿Tres remolinos? ¿Tres remolinos? El espejo no podía mentirle a Carmen, su rostro estaba desencajado y los ojos poseían una sombra roja indeleble; un insondable lastre vital se originó en la nuca, cierto dolor que hasta ese momento jamás le había pertenecido, un desbordante peso que fue depositándose en los hombros y en la espalda, el cuerpo, sabio como siempre, traspuso la tensión en nudos musculares que se generaban desde el esplenio derecho, viajaban por la escapula y se encrudecían en el trapecio: el lado derecho ardía. Pero no se iba a concluir el camino natural, no se iba a llorar delante de la desconocida ni permitirle a la intrusa con patrañas sobrenaturales arruinar el día felizmente planeado de una silenciadora de cuerpos. Fue moviendo lentamente su mano hasta topar el vaso que aún seguía cautivando con su íntegra magia, lo arrastró, lo arrastró hasta que cayó en la cavidad blanca estruendosamente.

- Es simplemente justicia, mueres porque matas.

- ¡Yo nunca he matado a nadie!

-Que te permitas hacer esto sólo demuestra que estás alejada del espíritu aunque creas lo contrario. Estabas cerca, tenías pautas dentro de ti, pero ahora se han evaporado, ahora estás hueca, obedeces a tu ser primario…

-¡No es cierto!

-Solo llenas tus intestinos.

-¿Hay más en la vida que eso, embustera?

Veo hacia la pared y no hay salida. Doy vueltas sobre mi cuerpo que es lo primero, una vez que muera no habrá nada, nada.... Me alejo, corro, ¡tengo que hacer el trabajo, eso es lo urgente!… Discúlpame por hacerte esperar, compañera, una loca enviada del cielo del infierno no sabía mi nombre pero me dijo que moriré pronto. Vamos rápido que por mi tontería se nos ha hecho tarde. Ya estamos en el taxi y ya puedo dejar de disimular ¿verdad? No soy una negociante con su bolsa de rafia azul y gigante, soy tu nueva cómplice, mi negocio necesita de manera imprescindible la bolsa pero para llenarla de algo concreto ahora que ya le vaciamos el aire. Cuando tengamos el bulto de verdad solo queda desaparecerlo, nada más. Pero no solo es por el dinero, son los ligamentos perfectos, las articulaciones tan maravillosamente diseñadas para el movimiento. Para ti es un simple trabajo, lo sé, pero para una escultora como yo… no sabes lo que esto significa para mí, poder apreciar en carne una mano, por ejemplo, ¿sabes cuántos huesitos y músculos debe tener una mano para poder moverse y reflejar una expresión vehemente aunque esté sin vida? El cuerpo es sabio, amiga, eso es lo que quiero representar en mi trabajo, el cuerpo es sabio, hace mucho tiempo plasmo ese concepto en materiales duros que perduren por toda la eternidad… aunque a veces me pregunto, amiga, ¿acaso hay eternidad?... Te miro el rostro, pareces cansada, hasta este momento vengo a conocer tu silencio, silenciadora. De todos modos, gracias por traerme. Llegamos, bien. ¿Ese es el tipo? Bien, que nos dé el adelanto, claro, son mil soles. ¿Dónde está el cuerpo? Oh, una dulce desnudez la de este hombre joven. Ya te conocen. Ya saben que no aceptas cuerpos con ropa, es más difícil deshacerse de ella, dices. Empecemos, enséñame por dónde cortar. Lo meteremos todo en la bolsa. Primero la cabeza…

miércoles, 9 de marzo de 2011

Teatro peruano de verdad

Este fin de semana cierran temporada dos obras de teatro que constituyen un verdadero teatro peruano. En el primer caso se trata de la puesta en escena de LOCK OUT, drama escrito hace casi un siglo por nuestro más emblemático poeta, César Vallejo, drama que por primera vez es representado por artistas peruanos. Ha pasado mucho tiempo desde que fue escrita, sin embargo la obra no se muestra totalmente desfasada ni por el tema ni por el lenguaje; para saltear este posible inconveniente, el montaje logra una interpretación moderna y dinámica, con el grado justo de grandilocuencia escénica que requiere esta obra teatral para conseguir la aceptación del espectador actual. Un trabajo que sorprende también por la juventud de su director, Carlos La Rosa. No dejen de verla, es la épica del obrero, un Vallejo moderno que no deja de ser Vallejo.

Por otro lado tenemos la exquisita SANGRE COMO FLORES, escrita por Eduardo Adrianzén y dirigida por Alberto Ísola, dos grandes del teatro peruano. La obra se basa en la vida de Federico García Lorca, haciendo hincapié en sus últimos años, después de su viaje a Nueva York. La ardua investigación histórica es evidente, incluso la asimilación del lenguaje lorquiano. El tema homosexual era insoslayable si de representar la vida del poeta se trataba: un grandioso poeta y dramaturgo cuya visión estética del mundo partía en gran parte de su sensibilidad homosexual, de ser y sentirse distinto. Las pasiones y los motivos vitales de Federico –la obra es tan íntima que después de verla uno se inclina a llamarlo simplemente por su nombre– se plasman en esta puesta con dulzura y amargura complementarias como caras de la misma moneda. Intensa de principio a fin, revalorando la diferencia que no se convierte necesariamente en marginalidad y representando la opresión para censurarla dentro de todos nosotros, SANGRE COMO FLORES no puede dejar de verse.

Estas dos obras cierran temporada este fin de semana. LOCK OUT se presenta en la Alianza Francesa de Miraflores y SANGRE COMO FLORES en el Icpna de Miraflores; es curioso que ambas puestas se presenten a menos de tres cuadras, concentrando a los peruanos a observar un trabajo teatral íntegramente peruano y a la vez universal a menos de tres cuadras. Aplausos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Una mirada a la exposición

¿Han ido a la exposición de los alumnos recién graduados de la Facultad de Arte de la Católica? Fui hace unos días aprovechando que estaba cerca. Un profesor graduado hace muchos años de la misma escuela, cuyo nombre no diré, obviamente, me dijo que en las exposiciones de graduación de tiempo pasados se podía diferenciar nombres, avizorar grandes carreras, un auténtico espíritu creativo; lo que se ve ahora, salvo algunos cuadros, no es más que abulia. Puede ser, pues muchos de los trabajos que vi parecían gritar qué ganas de destruir, qué ganas de no hacer nada. Tal vez sea algo común a una especie de síntoma vital de nuestra época que inevitablemente se refleja en el arte. Júzguenlo ustedes mismos.

Las obras que compartiré a continuación tienen el rubro de “Sin título”, ¿el artista opta por la libre interpretación del observador o renuncia al esfuerzo de nominar su propia obra?
Para empezar tenemos el óleo sobre lienzo de Mateo Alejo Alayza Moncloa. No se ve bien en la foto pero a grandes rasgos parece… Sé como observadora de arte abstracto que la pintura puede significar un sinnúmero de cosas, que se debe juzgar la originalidad y la técnica, que nunca tendré la última palabra, pero en fin: parece una montaña transmitida desde algún mundo onírico, una montaña hecha de rostros desdibujados…

Luego, imponente, la escultura en piezas de metal armable de Paloma Ponce Testino. La pieza aboga por aquella destrucción que es capaz de construir algo si no hermoso, al menos significativo. Destruir para construir sobre las ruinas una y otra vez. El placer de la creación se equipara al placer de destruir para crear de nuevo. En este sentido va lo de QUÉ GANAS DE DESTRUIR…
Otro ejemplo es la pieza de ensamblaje con técnica mixta de Vanessa Espinoza Ureta. Me recuerda a la combustión espontánea el sillón y el cuerpo mutilado puestos juntos. Una escena muy surreal lograda a partir de la descomposición de sus dos elementos.
Por otro lado, la obra hecha de piedras, junco, algodón y cera de abeja de Milagros Arias Secada se aleja de destruir elementos, solo altera ciertos órdenes naturales: un enjambre de ramas sostienen unas piedras, las interpretaciones podrían ser infinitas.
Avanzando por el placer de la destrucción y la nada tenemos la obra en técnica mixta de Daggiana Madrid Andrade: vacío, el vacío que destruye el lienzo. ¿No es desconcertante que el lienzo cobre más vitalidad precisamente por la inmersión de un agente destructor evidenciado en estos cortes? Solo vivo cuando sé que muero.
Finalmente, la oda a las ganas de no hacer nada: algo de cinco metros de desidia pura en técnica mixta por Andrea Elera Coello, QUÉ GANAS DE NO HACER NADA, de simplemente ser un negro, un gris, un blanco desparramado, desintegrarse en esencias. El camino a la derecha, sin embargo, atendiendo la línea horizontal que construye occidente al representar el tiempo, habla de un futuro claro, límpido, que deja un pasado antagónicamente cargado de oscilaciones oscuras y desbordantes. El camino hacia el futuro es paz, es el camino de todos, camino al que se va con dos pies por delante. Es el inevitable ir hacia la nada.

No sé si estará bien o mal lo que transmite el arte actual, con el simple empeño de ser que trae consigo, una tarea ardua ya está orientada, eso es lo que vale. Espero que tengan la oportunidad de ir a la exposición UNA MIRADA A LA FACULTAD DE ARTE para que puedan ver las obras en vivo. Estará en el Centro Cultural de la PUCP (Av. Camino Real 1075, San Isidro) hasta el 20 de marzo de este año 2011.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Necesito dinero

Carmen ingresó a la estación de autobuses atendiendo muy ceñudamente la indicación de no levantar sospecha pero ese mismo nerviosismo que intentaba disimular en su rostro se trasladó por un camino natural hasta sus órganos internos, el corazón abombado empujó la descarga hacia abajo pues la tendencia eléctrica tenía que salir de su cuerpo que, sabio como siempre, la depositó en sus riñones.

Dejaría encargada su gran bolsa de rafia. Era de un color azul rayado, de forma cuadrada y con un cierre azul en la parte superior, se parecía mucho al tipo de bolsas gigantes que las señoras y los señores comerciantes usan para trasladar su mercadería. Eso era precisamente lo que tenía que ser ella para todos los demás, una viajera con asuntos de negocio y su gran paquete. Por ello, siguiendo aún directrices precisas, al sujeto medio gringo a quien le encargó la bolsa solo le señaló el paquete con la mano y el dedo estirados:

-Se fija un ratito por favor.

El gringo altísimo de brazos cruzados asintió con la cabeza sin mencionar palabra, respondiendo equitativamente a la economicidad motora de su solicitante: Carmen no había movido el bulto para nada.

Cuando regresó del baño el gringo medio alto e inexpresivo ya no estaba. Y el bulto metido entre unas bancas, pegado a la pared, azul y grandote no se divisaba por estar oculto tras las faldas de una morena de vestimenta estrafalaria, hartos collares, anillos y pelo largo ensortijado. Cuando Carmen se acercaba segura de ir hasta donde había dejado el paquete la morena se hizo a un lado extendiendo la mano como quien deja lucir una pieza de arte.

-Gracias por guardarme el bulto.

-Sí, no te preocupes, le estuve echando un ojo cuando lo dejó el señor, ¿ya te lo llevas?

-Sí, gracias.

Carmen se dispuso a mover el paquete de su improvisado escondite, al hacerlo no pudo seguir una de las últimas advertencias recibidas: mantener la forma de la rafia lo más cercana posible al cuadrado original de la bolsa, que no se notara que…

-¡Pero tu paquete está vacío...!- señaló escandalizada la morena de rizos castaños. Carmen no supo qué responder. ¿Algo tan trivial podía dar pie…?

-¡Y pensar que te estaba ayudando! ¡Sólo eres una... más!

-¿De qué habla?

-¿Acaso estás transportando aire? Tu costal está vacío, lo llenarás...

(¡Ayyy!, ya se dio cuenta, demonios)

-No señora, cómo cree... –dijo Carmen sin poder enfrentar los ojos de la mujer que se hundían en los suyos como verduguillos. Bajó la mirada hacia su pecho y oprimió los labios.

(¡Ayyy!, si ella supiera que lo vamos a cortar en pedacitos para meterlo en mi bolsa de rafia y poder cobrar los 3000 soles ¡Ahhh!)

-¿Y esa mujer que está ahí? La que acaba de llegar, ¿acaso no es tu acompañante?

Tras los vidrios de los enormes ventanales de la estación de bus se vislumbraba la figura de la nueva mujer caminando por la vereda en dirección a la puerta.

-Sí, cómo lo supo...

-Se le nota en la cara que está dedicada a esto hace muchos años, ¿cuántos tiene?

-Treinta

-¿Y cuántos aparenta?

-Siempre me dicen que cincuenta.

-Lo ves, ella te convenció de esto.

Carmen tenía una expresión completamente interrogante pero no se atrevía a abrir la boca.

-Algunas cosas son transparentes como tú que no sabes mentir.

-No sé de qué habla señora, disculpe, me voy, se nos hace tarde...– Carmen arrastra la bolsa en dirección a su acompañante, da la espalda, escucha un susurro:

-Sé que quieres seguir hablando conmigo, si me lo permites puedo decirte algunas cosas con las pizcas de vidrio sobre agua…

Continuará…

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Quiero decir que algunas cosas cambian, que algunas cosas cambian para mejor, que de pronto podemos encontrar en ellas más de lo que esperábamos. Espero que eso suceda con este blog, no sé cómo, no sé cuándo, todo cambio parte de un proceso. La premisa más notoria ahora es la de expansión hacia afuera, la de expansión hacia todo. Noticias, reseñas, crónicas... porqué no. Lo más importantes es compartir, pero con estilo. Ejercitarse en aquello que a cada uno le permite sentirse vivo.

No dejen de comentar, opinar si les parece, si lo odian. Compartir con quienes conozcan.

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GIRL'S GENERATION, LAS CHINITAS QUE ESTÁN DE MODA!!!! Ya crecieron, ohhh!!!! Quiénes serán las chicas del final del video que aparentan ser las respectivas némesis de GG?? Estaremos informados, jum!



La canción Gee en versión japonesa, de Corea a Japón, me gusta más la versión original:http://www.youtube.com/watch?v=U7mPqycQ0tQ&feature=relmfu



La caderona, junto a Tu boca y Ana María, siempre me gustó!!!!!!!!!