sábado, 1 de octubre de 2011

F. o el cajoncito de la llave de oro

Ese cajón está cerrado. Un niño gigante, que casi me llegaba al hombro, observó que me iba y fue cerrando las puertas y ventanas mientras empezaba a gemir una especie de llanto y balbuceaba no te vayas, no quiero que te vayas. Yo solo pensaba en la llave con la que podría abrir ese cajón. Es un cajón hermoso, de antiguo estilo Luis XVI tallado en madera, con patas largas muy delgadas y barnizado de un beige color piel.
Abracé al niño, acariciando su pelito castaño ensortijado, su ruego me había dado pena. Siente mi calor pequeño, siéntelo, mis palabras te dirán no me iré, no me voy, pero ambos sabemos que aquellas fotos que nos tomamos junto a las plantas exóticas se han quedado ahí, no en el cajón, ahí donde sea. Esas plantas parecían hongos enormes, tenían tallos inmensos con venas de savia que envolvían su circunferencia, venas gruesas como las várices de alguna pierna gorda. Yo seguía esas líneas con mis dedos, desde abajo, desde la tierra, hasta que mi cuerpo ya no daba la talla para seguir ese camino hacia el cielo, estiraba los brazos y tú me seguías con la cámara, con fotos y videos, me decías sonríe, sonríe, preciosa, mi mano seguía formando al hombrecito sin cabeza que con sus piernas y brazos avanzaba saltarín hacia arriba, volteaba el hombrecito y tu seguías ahí, con el registro de la cámara, entre la savia, el hombre sin cabeza, mi mano, la planta. No me voy pequeño, calma.
Solo hace falta que encuentre la llave con la que pueda abrir ese cajón. Su cerradura me hace guiños, me dice que puedo ser yo, me da besos como si siempre hubiese sido suya. Es un tirano ese cajón, porque se conoce, sabe de su belleza asentada en la antigüedad, se aprovecha del aura de anciano sabio que ostenta. Creo que se cree dueño de secretos. Ese cajón es un posero, dijo mi amiga. ¿Porque no utilizas tú también alguna pose?
-Pero yo soy silvestre, sin poses, sencilla… ¿me servirá la pose de chica vanguardia arti?
-No, con él no, él es Luis VXI, no le vengas con frivolidad chusca
-¿Y la de chibola primaveral medio cojudona?
-No, tampoco… te mandaría a lavar tus calzones
-¿Tú crees que me serviría la pose de femme fatale?
-Puede ser, lo de femme fatale tiene su dosis de silvestre ah!
-La cerradura es de oro, ¿te has dado cuenta?
-Sí, está muy asegurado
-Para cerradura de oro, llave de oro.
Bueno, entonces me voy. Lo siento pequeño, tengo que ir a buscar esa llave y en eso tú no me puedes ayudar, las plantas gigantes no me pueden ayudar, la tierra de la plantas no me ayuda, las venas gruesas de las várices tampoco, solo me llevaré al hombrecito sin cabeza. Él sabrá escarbar en las profundidades para extraer la llave de oro que necesito, que se viene formando hace milenios y que ha estado escondida ahí dentro durante todos estos años, una joya que puede llegar a ser inmortal. Metal precioso es lo que necesito, dureza es lo que necesito, algo que brille y sea duro, la parte de mí que brilla y puede ser dura, eso.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Reseñas de teatro, dos obras dos!

Dos obras muy interesantes, tan distintas pero recomendables ambas. Creo que la primera aún sigue en cartelera. Transcribo tal como salio en el diario, un poco tarde porque estuve de viaje.

Viernes 26 de agosto del 2011
POR ACCIDENTE
Por accidente es una obra de hombres. Los seis personajes, interpretados todos de forma brillante, nos muestran el universo masculino con la inevitable presencia de la mujer como algo inmanente; vemos al criollo peruano actual debatirse entre el honor, el fracaso y la soledad.
En la realización también podemos reconocer que las coordenadas sociales han cambiado. Un “cholo” puede conducir un auto de lujo. Un “blanco” maneja, en cambio, un auto destartalado. Tras la accidental colisión que sufren ambos personajes, no se sabe quién choco a quien en aquella madrugada, a pesar del vigilante nocturno (o guachimán), del taxista cincuentón y del transeúnte gay que fueron testigos del accidente.
El auto, símbolo de poder predominantemente masculino, está ahora abollado. Tras de la magulladura, una mujer, “la mamá de mi hijo que me ha dicho chau”, “mi novia sanisidrina a la que quise impresionar con el auto de mi papa”. Un último personaje, el agente de seguros, es el hombre demiurgo que ordena el mundo.
Dirigida y escrita por Marisol Palacios, en lo último con la valiosa colaboración del actor y también director Alfonso Santisteban, Por accidente es una creación femenina que trasciende su género y es capaz de hacernos identificar en escena los valores masculinos sin la necesidad de personajes estereotipados: ni “galanes” ni “machos”, se nos revela que el hombre siente, de verdad siente.

Viernes 2 de setiembre del 2011
PEQUEÑAS INTERRUPCIONES
Dino y Ugo Ploh esperan noticias de su padre de 90 años que ha ido a la guerra. Simona, el cartero, con todo el aspecto lúdico de un arlequín, trae cartas desde la guerra. Pero estas cartas están en blanco. Empiezan las preguntas, ¿un hombre de noventa años a la guerra?, ¿no se está hablando acaso de otra cosa, una distancia que todos conocemos pero ninguno puede decir haber experimentado, acaso el más allá de la muerte?
Hasta que esto no termine de aclararse, cierto tedio se origina en el espectador que no entiende lo que está pasando. O que simplemente no está acostumbrado a las obras dramáticas que no tienen su referente en lo “real”. El primer cuadro, por lo tanto, desconcierta. El segundo cuadro es la imagen sublime de Ugo Ploh sobre la barca, con un árbol como velero. Habla a un almirante y ve leones sobre el mar, les dispara. Guerra. Esa imagen, escénicamente exquisita, nos encamina ya hacia el sentido. El segundo cuadro es el extravío dentro de la materia de los sueños, marca un hito entre lo onírico y lo que entendemos como real en la obra: Ugo Ploh irá a la guerra.
Así, en el tercer cuadro se abre paso al phatos, a lo que se siente sin explicaciones racionales, al clímax donde Dino Ploh enumera palabras una tras otra sin sentido. Y sin embargo, es aquí donde el espectador acentúa su capacidad de conmoverse, porque en el fondo entiende el absurdo de nacer solo para morir. ¿Por qué no realizar pequeñas interrupciones a esa línea tan fija? Interrumpir al almirante, al jefe, al gran otro, a Dios.

martes, 23 de agosto de 2011

Reseñas de teatro, dos obras dos....!!!

*En La República vengo publicando reseñas de teatro los días viernes. Obras aún en cartelera, teatro de Lima-Perú fresquito y pujante en la humilde opinión de su servidora Inés Vargas, literata, actriz y performer independiente. Transcribo aquí los textos ya publicados, el primero tal cual y el segundo con un extra que no alcanzó por el pequeño espacio de caracteres prediseñado para las notas.

viernes 12 de agosto del 2011
EN LA JUNGLA DE LAS CIUDADES
Queda solo este fin de semana para asistir a la experiencia avasallante que es En la jungla de las ciudades, puesta dirigida por Gisela Cárdenas e interpretada por un gran número de actores.
La obra es una de las primeras escritas por Bertolt Brecht, donde aún no aplica su concepto de teatro épico, tan crítico de la cuarta pared. Pero, como es esencialmente Brecth, no conmueve corazones sino cerebros, no hay tragedias individuales sino sociales, en las que el hombre cifra su existencia solo en pro a su vida comunitaria con otros hombres.
El chino pero exitoso capitalista Schlink reta al humilde trabajador resignado con su condición, George Garga. ¿Qué pasa cuando Garga es obligado por Schlink a no resignarse, a recibir como un regalo su fábrica de telas con todas las utilidades y propiedades? Ya no se trata solo de dinero, sino de integridad, de mantenerse en pie.
Acierta Gisela Cárdenas al no pretender hacer una versión de época de la obra. Los vestuarios y el escenario, que fluctúan entre lo de antaño y lo moderno irreverente, se vuelven una conmoción a los sentidos. Infatigable de principio a fin, incluso el intermedio es una sorpresa más, tal vez un poco exagerada. Algunas actuaciones dejaron que desear, algunos manejos de voz pudieron ser mejores. Pero Lucho Ramírez en el papel de Schlink es de lo más memorable. Así como el final, donde Cárdenas critica, a su manera, esa dichosa cuarta pared.


viernes 19 de agosto del 2011
ENTONCES ALICIA CAYÓ
Personajes entrañables, actuaciones idóneas, escenografía impecable, pero en Entonces Alicia cayó hay algo que no termina de cuajar. No se trata del tema de la paternidad, o de la maternidad, para ceñirnos con más propiedad a la trama de la obra, pues son tres mujeres las que se enfrentan a esta situación crucial en sus vidas. Alba, de 50 años, una famosa cantante que no tuvo hijos por decisión mutua con su esposo, descubre que él sí embarazó a su amante. Daniela, de 45 años, una dramaturga que hace una versión de Alicia en el país de las maravillas junto a su inquieta hija de 15 años, Paz. Y Alicia, una mujer de 40 que quiere embarazarse desesperadamente antes de cumplir 41 al día siguiente. Todas ellas están hospedadas en el hotel "Wonderland". Y todas sus historias son agradables, divertidas e interesantes, sobre todo al desarrollarse en escenas simultáneas, un buen efecto teatral.
Pero lo que no termina de cuajar o vislumbrarse es la directa alusión que se hace a la obra de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas, en el título. A pesar de que una protagonista se llame Alicia, a pesar de que el esposo de Alba, Basilio, tenga una barba de conejo, a pesar de Wonderland, de la puertita del minibar que alude a cuando Alicia se agiganta, de la obra que trabaja la dramaturga, etc. Estos detalles no transmiten el sentido de aventura mágica y lúdica que guarda cualquiera que ha leído o visto de alguna forma la obra de Lewis Carroll. Lo que nos ha querido entregar Mariana de Althaus es una metáfora, la del hoyo en el que cae Alicia como el hoyo en el que caen estas tres mujeres. Aquí la trama entra en conflicto con el referente bibliográfico: ¿qué relación tiene el tema de la maternidad con Alicia en el país de las maravillas? ¿únicamente que las protagonistas son mujeres? ¿La obra de Althaus seguiría siendo la misma si le quitáramos esos detalles sobrepuestos que justifican a fuerza el bonito título? Sí. La dramaturga pudo estar adaptando otra obra, Basilio pudo ser moreno, el minibar un bar normal, Alicia llamarse de otra forma, etc. Alicia en el país de las maravillas no deja de aparecer como un pretexto que básicamente da motivos escenográficos. Salvo, la atractiva puerilidad de Paz y el comportamiento desesperado (“voy a llegar tarde”) de Alicia, en relación a llegar tarde al embarazo.
Entonces Alicia cayó ganó el tercer concurso de dramaturgia del Británico. Los que vimos la imagen promocional, donde salen las tres protagonistas sosteniendo una llave gigante, esperábamos ver esta llave en la obra, o que se le hiciera justicia a lo que evidentemente sugería. La llave "mágica" nunca salió, país de las maravillas tampoco. Acá, Althaus nos da otra metáfora, en sus propias palabras: “País de las Maravillas, aquel estado del alma en el que aparecen las posibilidades, la ilusión, la sabiduría”. Si Lewis Carroll ya entendía su país de las maravillas como una metáfora, en Entonces Alicia cayó asistimos a la metáfora de la metáfora. La temporada va hasta el 12 de setiembre en el Teatro Británico (Jr. Bellavista 527, Miraflores).

sábado, 13 de agosto de 2011

La otra

Nos habíamos escapado, habíamos huido por fin. Nuestra casa la construimos en un lugar remoto para que las habladurías de la gente y el ruido del mundo no nos lleguen. Decidimos vivir en paz, no sé si hubiera hecho esto sola aunque siempre lo soñé, pero un día me dijiste ¡vámonos!, tomaste mis manos y con los ojos claros en los míos me dijiste ¡vámonos! Juntos, no importa nada de lo que haya pasado, ya es hora. Te seguí tan firme, paso tras paso contigo, hacia este lugar donde no nos escondemos, al contrario, desde aquí gritamos que hemos desaparecido.
Los dos acomodamos la disposición de la casa que decidimos ubicar en un acantilado. Al fondo del abismo hay un río que corre suave y bordea el pedazo de montaña donde estamos. Es cierto lo de pedazo de montaña, es una porción de la montaña enorme y frondosa donde nace agitada la catarata larguísima que da vida al río. De modo que nuestro pedazo de montaña permite que nuestra casa se ubique a la mitad de la catarata. Un solo piso es necesario. Muchas ventanas para que haya luz, esa que desprenden las hojas verdes de los árboles cuando les da el sol, también por la brisa que nos llegará desde el río. Y que nos llegue el ruido de la catarata, un día dejaremos de sentirlo un murmullo ajeno para hacerlo una especie de nuevo latido. La puerta principal de la casa, obviamente, dará al abismo. Esa puerta es inútil pues nadie más entrará, nadie saldrá. Al abismo, si alguien decide abrir esa puerta y salir su primer paso será hacia la nada. Así lo hemos decidido. La ventana de la cocina da hacia el bosque, hacia el camino por el que llegamos, la tenemos siempre abierta y cuando cocinamos jugamos, nos reímos entre cuchillos y tomates, abrazados miramos hacia ese sitio y nos apretamos más al cerciorarnos nuevamente de que nos hemos atrevido.
Uno de los primeros días subí al techo a continuar escribiendo un texto que tenía por ahí, era la historia de una chica que se creía muy loca, muy artista, muy vanguardia, que le gustaba tomarse fotos desnuda, ser ligera y mejor que yo, sí, ella creía mucho eso, decía que yo era poca cosa, que cualquier persona merecería algo mejor, se creía muy bella y decía que yo era fea. Esa era mi historia. La dejé bajo mi taza de té para revisar otras hojas y pensar cómo podía continuar la aventura de esta muchachita… Hasta que levanté mi taza de té y las hojas se fueron volando como palomitas apuradas, primero hacia arriba con su color blanco sobre el cielo, luego su caída indetenible hacia el río de abajo, donde las aguas terminaron por tragarse a las cargadas aves que habían salido de mis manos, tan ansiosas de aire, eso fueron, ansiosas de aire que volaron un rato para morir en el agua de mi río.
Ya estaba atardeciendo otro día. Estábamos en la cocina preparando ensalada, riendo como siempre con el ketchup sobre la boca o la nariz. Saliste a traer algo con que limpiarnos y yo me quede deshojando la lechuga. La ventana estaba abierta, una atmósfera oscura con tonalidades rojizas opacaba la vista del camino. Escuché un rugido, ruidos, como si alguien estuviera trepando la pared, subiéndose al techo para colgarse desde ahí y… Me asomé y el graznido se acentuó arrostrándome una garra que me sujetó el brazo mientras comencé a gritar y forcejeamos, pero era una especie de bestia celosa y sumamente molesta, resentida, hinchada, puntiaguda, con los pelos erizados de furia y el rostro rojo, la reconocí, grité aún más para ahogar el bendito murmullo de la catarata y ser yo y ella y tú llegando asustado, reconociendo también a tu antigua mujer, poniendo los dos brazos para que ella suelte el mío que ya estaba completamente arañado, con heridas largas, sangre, ardor, piel desgarrada y tú rogándole que me suelte, y ella gruñendo más hasta asustarme, y tú maldiciéndola y yo con el brazo ya suelto llorando y ella odiándote con todo su amor y tú y yo pensando cómo hizo para encontrarnos si nadie sabía, sus horribles e infinitos graznidos de ave se derraman en tu cara, hay una genuina sensación de que llegó volando, miro mi brazo arañado por sus patas…
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El dolor y esa angustia de los momentos críticos hicieron que me levantara, o tal vez fueron los verdaderos gruñidos felinos que una gata o gato ajeno, de otra casa, de un vecino, de la calle, hizo sobre mi cama cuando Gala, mi gatita, no la dejó subirse. Éramos tres. Fuimos tres sobre la cama. Cuando miraba mi brazo arañado abrí los ojos y la lucha que tuvieron las dos felinas era ya una sensación lejana en el tiempo, lejana en pocos segundos. Abrí los ojos, me recuerdo inclinándome y diciendo qué pasa. La gata blanca extraña ya estaba al lado derecho de mi cama, herida, en cuatro patas, recelosa y resentida de que la hayan echado. Gala estaba entre mis piernas, sentada, vigilante, mirándola, bella como siempre.

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Mírala, míralo ;) me encanta la letra, es tan precisa!!




viernes, 29 de julio de 2011

Nada que hacer

¡Te dije que era pequeño! ¡Muy pequeño! Él es culoncito, la tela se estira pero a la vista se nota que el calzoncillo está muy pequeño, ¡cómo no lo viste!
Es que ha adelgazado, yo pensé...
Ay hermano, papi habrá bajado un poco la barriga pero lo de atrás no, siempre le compramos en talla XL sus calzoncillos, no en L...
Ya, pero se puede cambiar. A eso estamos yendo...
Bueno, deja que yo hable con la señorita de la tienda
Es esa tienda que está en la calle como si fuera un kiosco…
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Hola que tal, hace un rato vino mi hermano a comprar unos calzoncillos, estos de acá de color amarillo… lo que pasa es que son para mi papá y están muy chicos, él siempre usa talla XL y estos calzoncillos amarillos no le van a quedar, mi hermano pensó que sí pero no le van a quedar, queremos cambiarlos por favor…
Está bien señorita, no se preocupe, ahorita le saco
Gracias. Ay hermano, menos mal…
Sí, para la próxima ya sé. Qué frío hace ¿no?, conchasumadre…
La chica de la tienda está tomando algo caliente, le voy a preguntar. Señorita, disculpe, ¿dónde ha pedido su tecito?
¿El té? Ah, acá al costado no más, si gusta le pido porque van a demorar trayendo los calzoncillos amarillos talla XL de la otra tienda, ¿le pido?
Sí por favor, dos tecitos bien calientes. Gracias.
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Ay qué rico té, lo máximo, me gusta el té
Sí, está bueno
Oye hermano, se está demorando ¿no?
No se preocupe señorita, ya llega
Ah me escuchó, qué gracioso, ¿cómo te llamas?
Celia
Eres una picarona, Celia…
Buenas tardes, jóvenes, ¿cuchicheando eh? Mucha risa, mucho ja ja ja. Documentos.
¿Qué pasa jefe? …(conchasumadre)
Cómo qué pasa. A ver, así que son hermanos, qué están tomando ¿ah? ¿No es su calientito? ¿Su licorcito?
Celia, invítale una taza de té al jefe, parece que está con sed
¿Qué? ¿Es solo té? Ah… tengan sus documentos muchachos, sigan no más. Disculpen ah, es que como los vi hablando acá con Celia pensé que ya estaban brindado por la boda
La boda es a las 6 de la tarde todavía, Pepe…
Ah, sí, sí, yo decía no más, por si acaso hay que ver para no desairar el primer brindis
No se preocupe señor policía, “Pepe”, en un ratito Celia se va a poner a brindar, y a lo mejor nosotros la acompañamos también… ¿no, hermano?
¿Usted también irá a la boda señorita? Todos van a ir. Yo iré con Pepe. Ya tengo todo listo. ¿Usted irá?
No creo… aunque todo el mundo está emocionado con esa boda por lo que veo
Es que señorita, es el último hijo de los Basadre
¿Cómo?
El hijo de los Basadre, el último, el menorcito, José…
¿Él se casa?

¿José Basadre?
Sí. ¿Qué le pasa señorita, se siente mal?
No, nada, ¿dónde es la boda?
En la Iglesia de los Ángeles
A las 6, ¿no?
Sí, señorita, a las 6pm…
Gracias…
¿Señorita? ¡Oiga! ¡No corra así! ¡Señorita! ¡Cuidado con los carros! ¡No corra así! ¡Se va a matar!
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No puede ser, no puede, se va a casar, no puede ser, tengo que correr, correr, a no sé qué, no sé, pero correr, tengo que correr hasta alcanzar… ¿alcanzarlo a él? Esta velocidad es para reconocerme en mi propio estrépito y medir de lo que soy capaz, medirme con el viento, el ir largo de mis cabellos que quisieran sujetarlo delicadamente y hacerlo mío, velocidad, estrépito, intervenir el momento en que sus ojos se detienen sobre mi rostro, fundir ese momento como cenizas de lava y poder decir que no me enamoré de un sueño. Eso era para ayer. Hoy él se casa. No lo entiendo, cómo, si hubo neblina cuando se me cayeron los cuadernos y él lo vio, me vio y su rostro brillaba, cómo si fuimos una compañía discreta cuando yo pasaba y él mandaba anzuelos que por pudor no até a mi boca, una promesa secreta en las cuatro o cinco o seis veces que hemos cruzado nuestros cuerpos como imanes desatados, cómo si hemos sido vapor pues no me ha dirigido una palabra en toda su vida, cómo si estoy completamente desquiciada. Correr, correr.
He llegado a casa. Agitación, estrépito, velocidad aún al ponerme los zapatos de taco, calados y con brillante escarlata, preciosos zapatos en mis pies para correr a la Iglesia de los Ángeles hasta las 6. Una correa delgada se va colocando sobre mi tobillo izquierdo, la aguja de la hebilla ingresa en el respectivo agujero, una boda falsa perfecta. En mi pierna, el vestido negro de gala tiene un escote pronunciado. Escote, color negro, tacos, correr. No sé qué haré. Solo sé que me estoy alistando para algo crucial… pero la habitación donde termino de colocarme el zapato derecho se va inundando de agua de órganos, fluido que nace de los cuerpos, que sale de mi cuerpo e inunda toda la habitación, estoy tan triste y confusa, ¿agua para no salir de casa hacia la Iglesia de los Ángeles a las 6? ¿Qué es esto?....
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El nuevo día me sorprendió con unas ganas inmensas de ir al baño y vaciar el esfínter. Ya hecho el trabajo, respiré tranquila, recordando. Ja!... Ja… ja… ellos ya se han encontrado… no hay nada que yo pueda hacer. Mis sueños nunca me mienten.

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Temas de la flamante nueva Ministra de Cultura, Susana Baca.

Negra presuntuosa.



Poema. (poema musicalizado de Carlos Oquendo de Amat)


:)

miércoles, 6 de julio de 2011

Huidizo

I

-Gracias, señora, por haber cuidado las crías de mi gata que nacieron en su jardín. No sé por qué se le ha ocurrido parir ahí cuando nosotros también tenemos jardín, uno grande, espacioso, cómodo, al que ella ya estaba acostumbrada, supuestamente. Será que ha tenido vergüenza, es la primera vez que ella tiene gatitos y uno le nació muerto, seguro sintió ese incidente desde su instinto y no quiso darnos el triste espectáculo. Se fue con la barriga enorme, no volvió a aparecer, hace dos meses que la estábamos buscando. Muchas gracias, señora, de verdad.

Los gatos se hallaban dentro de un jardín rodeado de arbustos frondosos por sus cuatro costados. Vivían dentro de él saltando, jugando, sin ver más allá de los tallitos de madera y las hojas verdes que el viento movía, o sus patitas. Se encontraban tan acostumbrados a esos cuatro muros de naturaleza que el jardín se volvía una pecera en la que los habitantes juntaban sus narices a los límites del mundo. En este mundo no existía más que la mamá en un rincón, lamiéndose, y los hermanos alrededor, mordiéndose las colas.

-Oye, hermano… ¿cómo así los encontraste?
-Caminaba por ahí para visitar a un amigo y de repente escuché los maullidos, cuando me asomé dentro del jardín vi a la gata y saqué mi línea pues, la conchasumadre había parido ahí. La señora me dijo después que me llevara las crías y te llamé pues, así fue…
-Oye pero que raros están ¿no? Solo han pasado dos meses y parece que fueran gatos adultos.
-Sí, están grandotes…
-¿Será que la luz del sol recibida así directamente los habrá hecho crecer más rápido?
-Quién sabe.
-Todos los vamos a regalar, vamos a poner el letrero en la puerta de la casa y se los llevarán al toque, aunque pondremos “gatos”, no “gatitos”, porque están muy grandes, pero todos se irán… ve cargándolos a todos… ¡menos este! Con este nos quedaremos. Mira qué lindo color tiene, blanco de pelo largo, parece un gato persa con su carita achatada, los pelos de su cola larguísimos. Y su lomo de un turquesa prismático que refleja la luz, como la piel de los peces, con cada movimiento suyo la luz se refracta y de su pelaje turquesa se disparan rayitos de luz de una forma tan hermosa… cuánto pesa… pero qué lindo en mi regazo, qué lindo…

El hermano terminaba de recoger a los hermanitos cuando el gato de pelaje turquesa se desprendió del pecho de la hermana, posó las motitas de sus patas en el suelo y se fue brincando, casi volando, a un techo de tejas rojas que se encontraba cercano, luego se escabulló tras un árbol, tras la casa, podría decirse que en las nubes. Desapareció tan veloz, parecía no querer ser encontrado nunca más.

II

-¿Aló? ¿Aló, señora? Qué tal, le quería comunicar algo, usted nos dijo que quería quedarse con uno, el de pelo turquesa se escapó así que puede quedarse con un de color beige, ¿no? En serio se escapó, yo no me lo iba a quedar, era para usted, pero puede llevarse el beige, también está bonito… ¿no? Bueno, entonces tendremos que regalarlo por aquí no más. Gracias, de todas maneras, señora.
-¡Hermanaaaaa! ¡Hermanaaaaa!
-¿Qué pasó?
-Sube al tercer piso conmigo, tienes que ver algo…
-¡Qué cosa!
-¡Mira! Es el muerto…
-Se mueve… se mueve…

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¿Dónde estás? ¿Por qué te fuiste tan rápido? ¿El turquesa o el muerto que resucita, quién eres? Creo que te dije ojos de buey, ¿eso te molestó? Tenías los ojos grandes, y la mirada. Ojos de buey bello y enfermizo con extrañas sustancias que entran y salen por sus fosas nasales, con una respiración fuerte casi bufa, rostro cerrándome la boca. Te has vuelto urgente porque ayer la garúa se hizo intensa y ha continuado hasta este preciso momento, las últimas hojas del otoño se van deslizando por los aires a los pies de los transeúntes y se estancan en los charcos improvisados por la llovizna. Pero hay hojas que nunca caen. ¿Es justo no tener donde aterrizar? ¿Dónde apoyar el pescuezo para una renovación, un descanso, una entrega a lo que se pudre generando vida? No te doy la espalda, quiero morir de algo, morir de ti. Solo aparece, conóceme, aparécete, deslúmbrame. No quiero pasar este invierno sola, me tienes que querer. ¡Me tienes que querer! Es justo y necesario…

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Un par de videítos simpáticos :)

Chica yeye XD



CRYSTAL FIGHTERS "I LOVE LONDON" Lcaza!!!

miércoles, 22 de junio de 2011

El especialista

Un dia que iba a ser terrible se convirtio en un dia maravilloso gracias al especialista y a la lluvia. Domingo, día del padre como hace tres años si mal no recuerdo. El día se dividía en tres jornadas: trabajo, trabajo y arte, ¿trabajo y arte?. La lluvia seguramente fue mandada por dios, para mí, para que no me sintiera tan abrumada y se cancelaran dos de las jornadas. A la gente no le gusta ver teatro mientras se está mojando. Pero a el no lo mando nadie, no lo llamo nadie, el especialista vino solo y despues nos fuimos juntos a abrigarnos del frio.

Toda esta semana he vagabundeado haciendo mis quehaceres establecidos, el trabajo, el deber, las tareas que otorgan a cada uno de nosotros extraños fantasmas, ahora incluso a los niños, qué increíble. Las cosas se construyen hacia arriba cada vez más rápido, más rápido, es imposible pensar que un dia no caeran.¿Se podra jugar entre los deshechos? ¿Cuándo se puede jugar? Andaba, de la mano al lápiz, del teclado a la hoja, escuchando cosas interesantes pero con el cuerpo adolorido y la cabeza aún clavada en la imagen del especialista, en los juegos de arena que eramos, tan secillos de deshacerse.

Queria reir, queria saltar, gritar, inmolarme de una vez. Estar en algun sitio que sea mio. Porque el especialista no es mio, ni yo soy de el. Y nunca ha sido asi, es decir, siempre nos hemos no pertenecido. Entonces he creado esta nueva vida, una nueva escuela donde la maestra soy yo, y la alumna también. Donde todos los niños de inicial me recuerdan a mi cuando era niña pero tambien a la niña que quiero y puedo ser ahora. Un tiempo donde ya he sido anciana pero tan anciana que he regresado de nuevo al embrion. Eso es lo que quiero, una nueva vida en la que se pueda jugar y mandar a la mierda todo. Que soy mujer, que tengo ovarios crueles, que he tenido novios estupidos, que a alguien quiero. ¿Cuando se puede jugar? Cuando tu quieras. Cuando yo quiera. Saltar por la borda, elegir el vacío no para llenarlo sino para adornarlo. El especialista vino a eso, me ayudó a adornar mi día domingo.

En esta nueva vida su presencia se convirtió en un ramo de esencias frutales. Éramos frutas navegando en un velero sobre el mar, frutas que en un momento decidieron saltar y busear entre las algas. Cuevas acuosas y extraños moluscos, niña arropada junto al especialista.¿Sabías que descubrí que te quería cuando me di cuenta de que ya no te quería?

Salté, grité, giré de pura felicidad y sigo haciendo lo mismo con una sonrisa de oreja a oreja: por no ceñirme a alguien o a algo tengo la posibilidad de tenerlo todo. ¿Qué es todo para mí? Sacarle la lengua a la muerte.

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Jessie Evans, me encanta esta mujer que sabe jugar mmmmm!

ñiños del espacio, con su letra :)



Niños del espacio
amantes cósmicos
Uohh los niños
¿Existirán más niños que los del espacio?

Podras andar volando por los aires
pensando que tan alto puedes llegar
Y nadie estara ahi para regresarte
Detente ya, mira alrededor

Niños del espacio
amantes cósmicos
Uohh los niños
¿Existirán más niños que los del espacio?

Checalo, checalo
Checalo, checalo
Checalo, checalo
Checalo, checalo

Ve más alla de tu mente hay mucho mas
mirar no sera suficiente
Y nadie estara ahi para regresarte

¡Detente ya!

El especialista me dijo que viera esto, y sí, me gusta, hay gente bailando mmmm!